EDITORIAL : Las responsabilidades con la Caja del Seguro Social

Si alguno de los graves problemas que tiene el país no puede aguardar mucho más por soluciones, son los de la Caja del Seguro Social. Con más de 20 mil empleados y un presupuesto superior a cinco mil millones, la entidad ha disminuido la atención en el Complejo Metropolitano, al tiempo que aumenta el desabastecimiento de medicinas y los usuarios incrementan sus quejas por una atención cada vez más desmejorada en términos de calidad.

 Todo esto, en una coyuntura agravada con la renuncia de su tercer titular en lo que corre del actual período gubernamental. El peligro mayor de una situación así es dejar que todo lo resuelva el próximo gobierno, porque un solo día de inacción representa largos meses desaprovechados para hallar las respuestas requeridas por la crisis aguda que atraviesa la institución.

Así que, lejos de lavarse las manos, la administración actual debe arbitrar lo indispensable a su alcance para comenzar a enmendar todo lo que está mal en la Caja de Seguro Social. Es cuestión de liderazgo. Y de ejercerlo con voluntad y visión de país.