En una democracia, las diferencias son parte de la vida diaria. Eso incluye las protestas. Sin embargo, el país ha estado reclamando desde hace mucho tiempo que sean pacíficas y no afecten a quienes no las respaldan.
En los momentos actuales, la paralización de las actividades productivas tiene un impacto de hasta $90 millones al día.
Si gremios específicos del sector público de la educación y del sindicato de la construcción se suman a la paralización, impiden que el resto de los ciudadanos se movilicen, cerrando calles o cortando rutas, se violarán los derechos de terceros e inclusive la ley....