Estoy en la espera del sonido de tus palabras y que en la lentitud del tiempo pueda acariciar mis ilusiones, confío que algún día, deje atrás las sombras de mis temores y que juntos plantemos flores en el edén de nuestros corazones.
Por si no lo sabías, podría ser la persona en la faz de la tierra que te ame y aprecie por lo maravillosa que eres, en cada pensamiento y en cada instante.
El verdadero amor no chantajea, no agobia, no es prematuro ni inoportuno, es pausado en los tiempos, cuidadoso y valiente.
Decía Yogananda [yogui y gurú hinduista, 1893-1952]: «Si lo percibes en tu interior, no podrás...