Luz verde para la homologación de la pista de bobsleigh de los JO-2026

La muy discutida pista de bobsleigh, luge y skeleton de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo (6-22 febrero 2026) recibió luz verde este viernes por parte de las federaciones internacionales de bobsleigh (IBSF) y de Luge (FIL) después de cinco días de pruebas.
"Hemos llevado a cabo los descensos de prueba para una prehomologación en el marco del proceso de homologación", celebró el presidente de la IBSF, el italiano Ivo Ferriani, en un comunicado.
"Todavía deben realizarse ajustes menores y el acento principal debe ponerse en la finalización de las obras de construcción, pero las opiniones que tenemos de nuestros expertos técnicos, deportistas y sus entrenadores son muy positivas", añadió.
Desde el lunes, 60 deportistas de las tres disciplinas, italianos y extranjeros, participaron en pruebas en diferentes partes de la pista, de 1.749 metros y con 16 curvas.
Se espera ahora que las obras estén terminadas para el 5 de noviembre de 2025.
La cuestión de esta pista se convirtió desde la atribución de la sede en una quebradero de cabeza para los organizadores.
Ante la falta de una pista en funcionamiento en Italia, se decidió a finales de 2023 deslocalizar esos tres deportes al extranjeros, a las vecinas Suiza o Austria, una medida inédita en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Descontento con esa solución, el gobierno de Giorgia Melonia, con su número 2 y ministro de Transportes Matteo Salvini especialmente implicado con el asunto, relanzó el proyecto de construcción de una pista a pesar de las reservas del Comité Olímpico Internacional (COI), que dudaba que un proyecto de tal complejidad pudiera llevarse a cabo en un lapso tan corto de tiempo.
Las obras, de una cuantía de 118 millones de euros (127 millones de dólares), comenzaron en febrero de 2024 y la construcción de la pista movilizó a 135 personas trabajando, a veces en horarios nocturnos, durante 305 días.