"The Imagination Café" combate el estigma sobre la demencia a través del arte

"Sonreír es tener ganada la mitad de la batalla", reza una de las pinturas que adornan "The Imagination Café", una cafetería temporal que llega a Edimburgo para acercar el conocimiento sobre la demencia y combatir su estigma a través de la creatividad y las artes visuales.

El objetivo de esta instalación, que consta de varias mesas y sillas en las que los asistentes pueden consumir los mismos productos que en una cafetería tradicional, es dar a conocer las pinturas realizadas por personas con demencia que cuelgan de todas sus paredes y propiciar su relación con la comunidad.

Ubicado en el Centre Urbano de Arte, este efímero café, que ya ha pasado por Inglaterra y Gales y que se puede visitar ahora en la capital de Escocia hasta el 20 de septiembre, está abierto a todo el público y ofrece actividades dirigidas a aquellos con pérdida de memoria como talleres de música, artes visuales y narrativa.

Victoria Tischler, jefa del centro dedicado a la demencia de la University of West London, ha llevado a cabo varios programas de investigación sobre esta dolencia, que consiste en la pérdida de las facultades mentales, que se manifiesta en alteraciones de la memoria y el comportamiento y cuyo tipo más común es el alzhéimer.

Según un estudio publicado por la revista científica The Lancet, los expertos estiman que para 2050, 131 millones de personas pueden vivir con demencia en todo el mundo, mientras que se calcula que en la actualidad 47 millones la padecen.

Tischler contó a Efe que actualmente trabaja en varias investigaciones para tratar de evaluar cómo la música, la fotografía, las artes visuales y también experiencias multisensoriales a través del olfato y los objetos pueden ayudar en el tratamiento de la demencia.

La idea de crear una instalación como la del café artístico surgió, según explicó la experta, tras ver la alta calidad que tenían muchas de las pinturas realizadas por gente con demencia dentro de un programa que investigaba cómo la creación artística puede mejorar su calidad de vida.

"Las artes visuales les ayudan a concentrarse, relajarse y ser capaces de hablar de forma lúcida. Se comunican mejor con sus cuidadores y lo encuentran divertido y estimulante, por lo que hay muchas cosas positivas en el arte, que ayudan a vivir mejor a las personas con demencia", afirmó la profesora.

Para expandir los resultados de sus investigaciones sobre cómo utilizar las artes visuales en el tratamiento de la pérdida de memoria, el proyecto forma también a artistas locales en las técnicas desarrolladas para que sean capaces de aplicarlas en los centros de día y residencias en las que trabajan.

El proyecto -añadió Tischler- pretende también combatir el estigma social al que con frecuencia se enfrentan las personas con demencia, una enfermedad, que, como señaló la investigadora, despierta temor entre la población.

"Mucho de lo que leemos en prensa sobre la demencia es muy negativo y la gente siente miedo; en cambio, muchos se sorprenden de forma grata de que alguien con demencia sea capaz de crear algo tan interesante", destacó.

Subrayó además que para los cuidadores, que tienen en este café la oportunidad de entrar en contacto con otras personas en situación similar, es una "buena experiencia" realizar "actividades creativas con sus seres queridos con demencia" y hacerlo en un entono "bonito y abierto al público" muy diferente a un hospital.

Por ello, pocas horas antes de que el café abra sus puertas, Tischler se esmera en cada detalle que lo adorna, como las guirnaldas con banderas de colores o las flores de cada mesa, de modo que permanezcan en su sitio y creen el ambiente perfecto para invitar a la creatividad.

"Creo que es muy importante que la gente con demencia y sus cuidadores se sientan parte de la comunidad", remarcó la profesora.

 

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