Londres celebra el día que el carnaval de Notting Hill dedica a las familias

EFE |  Como cada año, las calles del barrio londinense de Notting Hill se llenaron hoy de ritmos caribeños para celebrar su emblemático carnaval, el mayor festival callejero de Europa, en la jornada dedicada a las familias.

Este evento de música, baile y color dio comienzo con el "Carnaval de los niños", un espectáculo protagonizado por los más pequeños que se vio empañado por la lluvia.

"Vengo al carnaval desde niña, pero este es el primer año que participo en el desfile. Es muy emocionante", dijo a Efe la británica Zainab, de Lush Carnival, una organización que ha montado carrozas para este festejo.

En la jornada de hoy también hubo espacio para recordar a las víctimas del incendio de la torre Grenfell, donde 72 personas perdieron la vida en junio del pasado año por un fuego que se extendió en un edificio residencial cercano a Notting Hill.

Al igual que está previsto que ocurra mañana, lunes -festivo en el Reino Unido-, la música paró durante 72 segundos en memoria de los fallecidos en la tragedia. Además de los coloridos adornos que decoraron las principales calles, las palabras "Respeto, silencio, reflexión y Grenfell", escritas en pancartas negras, rojas, amarillas y verdes -símbolos del panafricanismo- empapelaron los edificios del barrio londinense, que se llenó de paraguas y chubasqueros para combatir la incesante lluvia.

"No creo que el temporal afecte a la asistencia. Hemos vivido carnavales en peores condiciones meteorológicas, los visitantes prefieren ir bien equipados y disfrutar del día aquí, en Notting Hill", aseguró al respecto el camarero Bobby Turgott, que regenta desde hace trece años un comercio que ofrece platos jamaicanos.

En cada esquina, los visitantes pueden encontrarse pequeños puestos con comida típica como el pollo picante, los frijoles o el plátano frito, que impregnan de exóticos aromas el vecindario del oeste de Londres.

Se estima que más de un millón de personas estarán entre hoy y mañana en esta celebración, en la que participan centenares de voluntarios para que las jornadas discurran sin problemas.

En este sentido, como novedad de esta edición, la Policía Metropolitana de Londres (Met) instaló arcos detectores de cuchillos en las inmediaciones del lugar. Si bien las autoridades dijeron que los arcos se encontrarían en "puntos estratégicos", no todo el mundo debe atravesarlos.

"No seleccionaremos a personas específicas. Están diseñados para pasar entre la multitud y detectar a cualquier persona que pueda llevar un cuchillo", explicó la superintendente Elisabeth Chapple.

Con esta medida, Scotland Yard espera disuadir a aquellos que hayan podido planear asistir al evento con algún tipo de arma. Además, un total de 13.000 policías -unos 450 más que el pasado año- fueron desplegados en la zona, la cifra más elevada de los últimos seis años.

Dado que hoy el carnaval está menos concurrido, el número de oficiales ronda los 6.100, mientras que mañana serán casi 7.000 los agentes que velarán por la seguridad de los asistentes.

"Aunque no existe una amenaza específica para este evento, estamos manteniendo la situación bajo revisión constante", aseguró Chapple.

Esta es la edición número 52 de este carnaval, que tiene sus orígenes en la década de 1950, cuando los primeros inmigrantes afrocaribeños llegaron al Reino Unido y trajeron consigo sus tradiciones musicales.

La primera festividad se celebró en 1959 en St. Pancras -ubicado en el norte de Londres- con el objetivo de incentivar las relaciones entre británicos y caribeños. En 1966, el carnaval se trasladó al barrio de Notting Hill y, desde entonces, su popularidad no ha dejado de aumentar.

En la actualidad, este evento se ha convertido en una gran celebración multicultural con un relevante impacto económico para la capital británica. De acuerdo con la Agencia de Desarrollo de Londres, se estima que el carnaval contribuye con uno 93 millones de libras (103,4 millones de euros) a la ciudad.