Nico Semsrott, de la comedia de cabaret alemán al Parlamento Europeo

EFE | El cómico Nico Semsrott, famoso por sus mónologos cargados de contenido político y críticas al nacionalismo y la deriva antinmigración en Alemania y Europa, habitual de cabarets y la televisión germana, es la gran apuesta de Die Partei (El Partido) a las próximas elecciones europeas de 2019.

"Los políticos se comportan como payasos, no se toman la política en serio, así que en este mundo al revés los cómicos tenemos que dar un paso adelante e intentar ponerle remedio", explicó Semsrott en una entrevista con Efe para justificar su entrada en la política.

Semsrott, que pertenece al equipo del programa televisivo satírico de ZDF "heute-show", ya usó las últimas elecciones generales alemanas para hacer sátira, pero ahora podría realmente dar el salto desde el segundo puesto de la lista que lidera del también comediante Martin Sonneborn, ex editor jefe de la revista satírica "Titanic" y eurodiputado desde 2014.

Die Partei fue fundado en 2004 y destaca por sus propuestas a menudo absurdas como la construcción de un muro alrededor de Suiza, la inclusión de una cuota de vagos, un sueldo mínimo de un millón de euros o la restricción del derecho a voto a personas entre 12 y 52 años.

"Mi personaje cómico es el del triste, el del depresivo sobre el escenario, así que soy perfecto para este estado aletargado que vive Europa", asegura.

A modo de crítica del reflote nacionalista y populista, en el cartel provisional que Dei Partei ha elaborado para la campaña de las elecciones europeas figuran, junto a los apellidos de Sonneborn y Semsrott, otros de conocidos miembros nacionalsocialistas como Gobbels, Goring o Keitel.

Preguntado sobre si no tienen miedo a que les confundan con nazis, dijo que "solo los estúpidos" harían algo así y que, en cualquier caso, estarían "encantados" de que "los votantes de Alternativa por Alemania" (AfD), formación islamófoba y antieuropea, les den su papeleta por error y así conseguir mejor resultado.

Semsrott explicó a Efe que se identifica políticamente como de "centro radical" y que no es que sea "euroescéptico", sino que quiere "que Europa y la democracia se conozcan de una vez".

"La sátira y la comedia siempre han sido el peor enemigo de la escoria humana", añadió el monologuista, que denuncia que en la Unión Europea "se ha levantado una ola de ataques a la libertad de expresión".

El cómico dice que conoció tristemente muy pronto la censura, pues fundó un diario estudiantil subversivo que fue rápidamente reprimido en su escuela católica.

Como crítica al déficit democrático que, a su juicio, sufre la Unión Europea, decidió jugarse con Sonneborn a papel o tijera los puestos de presidentes de la Comisión y el Parlamento Europeo. El primero recayó en Semsrott y, el segundo, en su cabeza de lista.

Die Partei confía que no entre en vigor antes de mayo de 2019 la última norma electoral europea que sitúa en el 2 % el umbral mínimo de voto para poder optar al escaño, lo que dejaría sin representación en el hemiciclo europeo a las formaciones más minoritarias.

Fuentes de la formación dijeron a Efe que en ese sentido es un "aliado" el Congreso español, pues "los socios del Gobierno de (el presidente español) Pedro Sánchez no van a tener prisa en ratificar esa norma" a la que deben dar luz verde todos los parlamentos de los Veintisiete.

El maridaje entre comedia y Parlamento Europeo, aunque parezca poco probable, no es inédito.

El presentador de televisión y participante de "Bailando con las estrellas" estonio, Indrek Tarand, es miembro de la Eurocámara desde hace cuatro años dentro del grupo ecologista europeo.

También el Movimiento 5 Estrellas del cómico italiano Beppe Grillo consiguió once eurodiputados en los últimos comicios al Parlamento Europeo.

En España, el cómico Ignatius Farray ha anunciado igualmente su voluntad de presentarse a las elecciones europeas del año próximo a través de su programa de radio "La Vida Moderna", con el mismo objetivo de llevar la sátira política hasta sus últimas consecuencias y, en este caso, renunciar el primer día de mandato tras su primera intervención ante el hemiciclo de Estrasburgo.