Nobel Mourou: el láser puede ayudar en el tratamiento de residuos nucleares

EFE |  El nobel de Física Gerard Mourou, uno de los galardonados por la creación de un nuevo tipo de láseres, sigue buscando nuevas aplicaciones a su invención y entre sus proyectos estudia ayudar a acortar la vida de los residuos nucleares o acabar con la basura espacial.

"Es algo en lo que estamos trabajando y no será para mañana", aunque "si lo hago es porque creo en ello, pero también me puedo equivocar", el caso es que las ideas están ahí y la investigación sigue adelante, indicó el físico francés a Efe.


Mourou (1944), director del Laboratorio de Óptica Aplicada de la Escuela Politécnica de París, considera que su técnica tiene más aplicaciones que las ya numerosas logradas hasta ahora.


La técnica creada por Mourou y la canadiense Donna Strickland se conoce como CPA y consiste en tomar un pulso de láser ultracorto, alargarlo en el tiempo, amplificarlo y comprimirlo de nuevo, lo que multiplica su intensidad de forma notable.


Este tipo de láser tiene ya 35 años y al principio "no le veíamos muchas aplicaciones", pero han llegado "poco a poco y ahora son absolutamente enormes", dice Mourou, quien señala que cientos de laboratorios trabajan con el CPA y cita específicamente al español Centro de Láseres Pulsados de Salamanca.


Uno de los usos más populares es en operaciones para corregir la miopía y Mourou siempre explica como fue fruto de una casualidad, cuando trabajada en Estados Unidos y uno de sus alumnos se hirió accidentalmente el ojo con el láser mientras lo calibraba, tras lo que los oftalmólogos descubrieron que el corte era limpio.


Aunque su uso es tan diverso, el físico esta convencido de que queda mucho por descubrir y relata que está trabajando en varios proyectos.


En especial destaca los esfuerzos encaminados a "reducir el tiempo de vida de los desechos nucleares", investigación que califica de "difícil" y que "no será para mañana".
Otra preocupación del científico es la basura espacial, los grandes trozos se pueden eliminar del manera tradicional, pero los pequeños, de unos centímetros y que viajan a diez veces la velocidad de un bala "son un peligro que hay que eliminar".


Mourou cree que se pueden llegar a identificarlos, sacarlos de su órbita con el uso del láser y que caigan a la Tierra donde se quemarían al entrar en la atmósfera.


Además trabaja para "intentar reducir aún mas el tamaño del láser", con la "ambición" de crear aceleradores de partículas con una circunferencia de unas decenas de centímetros, frente a los 27 kilómetros de diámetro que tiene el LHC del Laboratorio europeo de física de partículas (Cern) en Suiza.


Mourou comparte este año el Nobel del Física con Strickland y con el estadounidense Arthur Ashkin. Este último, que con 96 años es el premiado de más edad en la historia y que no ha viajado a Estocolmo, recibe una mitad por la creación de las pinzas ópticas que permiten manipular bacterias y virus sin dañarlos.


La otra mitad de los 9 millones de corona suecas (1,02 millones de dólares/880.000 euros) se la repartirán Mourou y Strickland, quien era alumna del francés cuando ambos publicaron en 1985 el artículo en el explicaban la técnica CPA.


"Estoy muy orgulloso de compartir este premio con Donna, que es la tercera mujer (en la historia) que ha ganado un Nobel de Física, es un orgullo que haya salido de mi laboratorio", indicó.

 

Tras conocerse el galardón, el pasado octubre, Mourou fue objeto de críticas al viralizarse un vídeo de 2009 para recaudar fondos en el que aparecía bailando con un grupo de estudiantes, del que dos de ellas se quitan las batas para quedar en camiseta interior y pantalones cortos. Un tema sobre el que Nobel prefiere no hablar.

 

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