Del once al once a las redes complejas

EFE | Un partido de fútbol puede verse como dos grupos de once personas golpeando con los pies un balón en busca de la portería contraria. O como dos redes de once nodos cada una que se vinculan entre sí a través de pases e interactúan cuando se producen robos y recuperaciones.


En este segundo punto de vista es el de la denominada Teoría de Redes Complejas o Ciencia de las Redes, un área de conocimiento reciente, surgida en los años 90 del siglo XX en la frontera entre la física y las matemáticas, que estudia los problemas observándolos como un conjunto, una red formada por componentes que interactúan.


Las aplicaciones de esta teoría van desde el estudio del cerebro o la extensión de una epidemia al funcionamiento de Internet o la generación de una tendencia en las redes sociales. Y al fútbol, según explica a EFE Javier Martín Buldú, investigador del Laboratorio de Redes Biológicas del Centro de Tecnología Biomédica.


"Buscando ejemplos para un artículo de cómo dos redes distintas interaccionan entre sí, llegué al fútbol, donde se pueden entender los dos equipos como dos redes. De la misma forma que un jugador no se puede entender sin su equipo, tampoco se puede comprender el juego sin la interacción con los rivales", apunta el investigador de la Universidad Politécnica de Madrid y la Rey Juan Carlos.


El discurso de Martín Buldú establece rápidamente analogías entre el fútbol y las redes fáciles de entender para cualquier aficionado al balompié: su disciplina busca el camino más corto entre un punto y otro, que puede entenderse como el itinerario de pases más eficiente; estudian la triangulación entre nodos; o evalúan la autoridad de cada nodo, que correspondería en el fútbol a la importancia del jugador en una red de pases.


"Lo que aportamos al fútbol es que, hasta ahora, los datos que se ofrecen son aislados de un jugador concreto: los kilómetros que corre, los pases acertados, el acierto de cara a portería... Los sistemas complejos permiten analizar el conjunto, ver la importancia de un jugador en el equipo", defiende el investigador.


Entre las estadísticas que podrían surgir de este cruce entre ciencia y deporte hay variables tan interesantes como el ratio de avance en los pases, que evaluaría cuántos pases de los realizados permiten un avance hacia la portería contraria y cuántos son redundantes; la robustez de la red o cómo el equipo está de interconectado entre sí; los centros de masas o jugadores donde se concentran más pases; o la detección de comunidades, los nodos que intercambian más pases, las "sociedades" entre jugadores.


Todas estas ideas se esbozan en un artículo académico publicado por Martín Buldú y otros investigadores en la revista 'Frontiers in Psychology', en la que han utilizado datos estadísticos reales de temporadas pasadas de LaLiga Santander.


Este conocimiento no es solo materia de estudio académico, sino que Martín Buldú defiende que el estudio del fútbol bajo esta metodología tiene varias aplicaciones profesionales.
Una de ellas puede ser el trabajo de analista de datos para los equipos profesionales, que puedan estudiar las redes de pases de su conjunto y las del contrario, e incluso establecer simulaciones previas al partido para prepararlo de mejor manera.


Por otra parte, esta puede ser una herramienta interesante para los ojeadores de los equipos, ya que cuantificando el papel de un jugador concreto en el equipo pueden establecer parámetros para buscar un posible fichaje que tenga un papel similar en el equipo.


"Nosotros hemos hecho un sistema que analiza los jugadores de LaLiga que más se parecen al argentino Lionel Messi en función de determinados parámetros. Esto para las agencias de ojeadores y los clubes es muy interesante", agrega.


Una tercera aplicación es la de llevar estos datos a la retransmisión televisiva, de manera que en la pantalla el jugador pueda tener información sobre el riesgo que tiene un equipo de recibir un gol, u ofrecer datos que expliquen la red de un determinado conjunto al espectador.


Las potencialidades de esta aproximación al fútbol no han pasado inadvertidas para estudiosos del fútbol como Paco Seirul·lo, del área de metodología del Fútbol Club Barcelona, que ya colabora con el equipo de Martín Buldú estudiando los datos de diferentes épocas del equipo culé desde este punto de vista.


Otros clubes españoles de primer nivel, empresas de análisis de datos o incluso LaLiga se han mostrado interesados en esta metodología, que podría prosperar en un proyecto empresarial vinculado a la universidad (lo que se denomina un 'spinoff').


Lo que está claro para el investigador Javier Martín Buldú es que este tipo de análisis dentro de muy poco tiempo será imprescindible en cualquier equipo de fútbol que quiera competir en la élite.


"Esto ahora mismo no lo está haciendo nadie, pero dentro de unos años lo hará todo el mundo", asegura el investigador, que ha contado con la colaboración de investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos, la escuela de negocios ESADE y de centros franceses y brasileños.

 

 

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