De unicornios a incubadoras en la 'babel' de la Web Summit

EFE | Unicornios, incubadoras, aceleradoras... las palabras adquieren un nuevo significado cuando se trata de tecnología e inteligencia artificial, un lenguaje propio que permite a decenas de miles de personas de más de 150 países entenderse en la "babel" de la Web Summit.

El inglés se impone en las intervenciones de los oradores y en las conversaciones entre los 70.000 asistentes a la mayor cita tecnológica europea, que se celebra esta semana en Lisboa, aunque para entender realmente lo que se cuece en este foro es necesario dominar el lenguaje del futuro.


Un diccionario básico para acercar a los curiosos al mundo digital debe incluir términos como "aceleradoras", "start up", "business angel" o "coworking".


Para empezar, es necesaria una idea -buena, aunque no necesariamente brillante-, que bien pudiera surgir de un "meetup", un encuentro para intercambiar propuestas entre emprendedores, inversores y empresarios.


Con el proyecto en mano, lo más recomendable es desarrollar un MVP -un producto mínimamente viable, por sus siglas en inglés-, que no es otra cosa que un prototipo para las pruebas iniciales, y explicar la iniciativa en un "pitch" (presentación).


Pero no hay negocio sin una "start up", una empresa emergente, que puede apoyarse en una "incubadora" para sus primeros pasos y seguir después con una "aceleradora", una entidad que le ayude a crecer mediante asesoramiento o préstamos.


También puede ser bienvenido un mentor -consejero empresarial- o un "business angel", un inversor privado que suele ser un antiguo empresario con reconocimiento que se arriesga y participa -aunque sea de forma simbólica- en nuevos proyectos.


El "crowdsourcing", el modelo de financiación colectiva, es otra fórmula cada vez más extendida para ayudar a los emprendedores que, con frecuencia, comienzan sus trabajos en un "coworking", como se conocen los espacios de trabajo compartidos, donde, además, es frecuente el intercambio de ideas y conocimientos.


Si las inversiones proceden de familiares y amigos se habla del "Love capital", pero si no hay padrinos de por medio, siempre se puede empezar con el "bootstrapping", autofinanciación.


Con la empresa en marcha, es posible llegar a un "break even", un punto de equilibrio entre costes e ingresos, aunque el objetivo es conseguir beneficios y soñar con convertirse en un "unicornio", como se conoce al limitado club de "start up" con un valor de mercado superior a los mil millones de dólares -menos de 200 en todo el mundo-.


En el camino, puede aplicarse el "lean start up", un modelo de gestión para evitar gastos innecesarios.


Con frecuencia las empresas tendrán que "pivotar", cambiar su modelo de negocio para aumentar beneficios, e incluso pensar en un "spin-off", crear otra firma independiente innovadora a partir del proyecto que ya existía.


Para sus operaciones pueden recurrir al P2P (peer to peer, en inglés) que permite compartir información en red, y a las "criptomonedas", un medio digital de pago que comenzó con el "bitcoin" y continúa creciendo.


Aunque, una de las claves fundamentales del éxito de cualquier proyecto es el "networking", la tradicional red de contactos que ha servido a los emprendedores de todas los tiempos.

 

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