El imperio del cinismo

JAMES APARICIO //. Cuando escuché al director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) confesar al periodista Álvaro Alvarado, en Telemetro Reporta, que tenía nombrada a la suegra como asesora, al cuñado, concuñado y varios primos creí que era una inocente mariposa, pero zaz, era la realidad expuesta en vivo y a todo color.

El nepotismo es una práctica terrible de la democracia en que los funcionarios, con mando y jurisdiccióon, deciden, sin respaldo de la ley, nombrar en los cargos públicos a familiares, privilegio que está claramente prohibido en el Código de Ética de los funcionarios y en normas relacionadas con la Carrera Administrativa.

La arrogancia y eso lo debería saber el señor Edwin Cárdenas, es el peor consejero para corregir actuaciones equivocadas de un político.

En una mezcla de desvergüenza y cinismo, Cárdenas le dice al país que le importa un rábano con las reacciones de condena y rechazo a lo que es una falta administrativa, pero también un abierto desafío a la ética y moral que deben tener los funcionarios en la función pública.

Grave daño se le hace a la credibilidad de la clase política que se repitan las prácticas de clientelismo y nepotismo que se criticaron hasta hace menos de un año, pero que ahora se justifican porque "es personal de confianza", "trabaja más de 14 horas", "es una persona eficiente".

Los funcionarios deben entender de una vez por todas, que el gobierno no es una finca particular, ni una empresa privada donde se puede disponer de los puestos renumerados para ocuparlos con toda la parentela que se les ocurra.

Todavía más preocupante que el partido Panameñista y su socio en la coalición de gobierno, el partido Popular, guarden silencio en este caso, al igual que lo han hecho con el escándalo del falso médico, Grimaldo Córdoba y del exalcalde capitalino, Bosco Ricardo Vallarino.

Todos los funcionarios de alto rango saben muy bien que no pueden nombrar a los familiares o parientes, hasta el tercer grado de consaguinidad o afinidad, porque inclusive, podrían enfrentar denuncias o investigaciones por un delito contra la administración pública.

Aquí, en Panamá, falta que la política y los políticos hagan en el poder lo que proclaman en oposición, con responabilidad cívica, ética, moral y legal y en casos como estos, asumir las consecuencias de sus actos y renunciar.

*Director de Hora Cero y Metro Libre.

 

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