Nuestra Asamblea en la mira

Definitivamente que la nota discordante el pasado 1 de julio fueron los diputados de la Asamblea Nacional. Una falta de respeto al que era en ese entonces, el Presiente electo Sr. ‘Nito’ Cortizo y a los invitados internacionales y al pueblo panameño.

 

El horario de inicio de las actividades indicaba que a las 7:00 am arrancaban, se faltó al protocolo desde un inicio, no solo arribaban tarde (hasta 8:00 am) sino hacían gala de arrogancia ante los medios de comunicación cediendo entrevistas “banales” fuera del horario.

 

Hubo que esperar casi 2 horas para que iniciaran formalmente, Déjenme decirles a aquellos que tanto hablan de la “hora panameña”, eso no es mas que una falta grave de educación y respeto al prójimo, no existe la hora panameña, existe la “Falta de Educación del que la práctica”.

 

Para rematar la ya tardanza inicial y allí debo también indicar que tanto el presidente saliente como el presidente entrante de la asamblea nacional, mostraron total carencia del control de la situación, no por que se les fuera de las manos, es que ni siquiera se dieron cuenta que eran ellos los que tenían que poner orden y acortar las barrabasadas que se decían.

 

Vimos a través de la televisión al secretario de la asamblea pegando carreras tratando de poner orden y aunque no estamos 100% seguros de lo que decía, se veía que intentaba poner orden y tratar de agilizar la situación.

 

Como es posible que hayan mal gastado el tiempo del Pueblo Panameño, de los visitantes extranjeros y del Presidente entrante en semejante parafraseado saludando a familiares y votantes, así como a sobre exaltar el partidismo, por cierto, señores diputados, no existen panameñas, todos somos panameños ese es el gentilicio que nos acoge.

 

Finalmente después del retraso que con su desagradable calma y paciencia prestaron los diputados en la asamblea, el nuevo presidente de la asamblea, para rematarnos en el discurso que dio en Atlapa, saco a relucir su casta mal educada, fuera de tono y en completa desubicación, dando gracias a sus padres y cuanta parafernalia educativa pudo agregar, déjeme decirle al Diputado Castillo, ese, no era su momento, ni el lugar, ni la hora para hablar de esos temas que no tenían competencia, el momento era para Cortizo quien estaba siendo juramentado.

 

Su posición debió ser de recomendaciones a que mantuviera una buena relación con la asamblea sin inmiscuirse en el poder legislativo y haciéndole un llamado a un gobierno limpio sin corrupción. Que desatinado y de mal gusto termino siendo un acto que a todas luces debe enaltecer la democracia panameña.* Administrador de empresas.

 

Luis Solano
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

  • Visto: 663