Dr. Mayo: Obesidad y cáncer, ¿será cierto?

La obesidad se define usando el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso en Kg entre el cuadrado de la talla en metros (IMC= peso (Kg)/talla (m2). El que tiene IMC entre 25-29.9 es considerado en sobrepeso y si este índice es igual o mayor de 30, se considera obeso.

Es importante también tomar en cuenta el perímetro abdominal que debe ser menos de 102 cm en varones y 88cm en mujeres. Los estudios han demostrado, en forma consistente, que las personas que tienen mayor contenido de grasa corporal tienen mayor riesgo de padecer algunos cánceres.
La evidencia científica revela que el acúmulo anormal de grasa en el cuerpo se asocia con diferentes tipos de cáncer:

 


-Cáncer de endometrio: las mujeres con sobrepeso/obesas tienen 2 a 4 veces más riesgo de sufrir de cáncer de útero (matriz) que las de índice de masa corporal normal. Si esobesa mórbida (IMC>40) el riesgo es hasta 7 veces más.

 


-Cáncer de esófago y gástrico: las personas en sobrepeso y obesidad tienen el doble del riesgo que los no obesos de sufrir de esta enfermedad. Los obesos mórbidos el riesgo es el cuádruple. Esto es similar para el cáncer de la parte proximal del estómago.

 


-Cáncer de hígado: al igual que los anteriores el riesgo de sufrir este cáncer es dos veces mayor entre los obesos que aquellos que no lo son. Además, está asociación es mayor entre los hombres.

 


-Cáncer de riñón: el riesgo de sufrir cáncer de riñón es 1,7 veces más alto entre los obesos que entre los no obesos.

 

 


-Otros cánceres que se asocian en diferentes grados a la obesidad están: colon y recto, páncreas, vesícula biliar, cáncer de mama (sobre todo en las mujeres postmenopáusicas).

 


El mecanismo a través del cual la obesidad produce mayor riesgo de ciertos tumores es multifactorial, ya que la célula grasa (adipocito) produce sustancias que pueden estimular el desarrollo de tumores o pueden favorecer directa o indirectamente la proliferación celular.

 

Por otro lado, la elevación de insulina en sangre (usual en los obesos) provoca proliferación celular y podría estar asociado a cáncer de riñón, próstata y endometrio. Además, los obesos tienen un estado de inflamación crónica que pudiera estimular el daño del material genético y eso causar enfermedades tumorales.

 

 

La obesidad no solo aumenta el riesgo de cáncer, sino que también en ocasionas dificulta el tratamiento quirúrgico y la radioterapia. Además, en general, puede aumentar la posibilidad de recurrencia (sobre todo en próstata, mama y colon).

 


Por esto y muchas razones más, insistimos en la importancia de llevar un estilo de vida saludable desde la infancia.

 

Miguel Antonio Mayo
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