Participación de las personas mayores

El momento político que vivimos me obliga a reflexionar sobre la necesidad de aprovechar los conocimientos y experiencia de las personas mayores, evitando descalificarlas, por acción u omisión, asumiendo que ser mayores de cincuenta años o más, es sinónimo de algún grado de decadencia intelectual, y disminuida capacidad de aportar al desarrollo nacional, limitando, por lo tanto, los espacios de protagonismo y participación de las personas mayores.

 


Pues ese no debe ser el caso estimados lectores, por lo que comparto a continuación algunas reflexiones sobre este asunto y la participación de las personas mayores en el proceso político nacional.

 

Las personas mayores tenemos una sólida formación profesional y una vasta experiencia que nos hace conocedores comprometidos de la realidad nacional, sus antecedentes históricos y las soluciones más factibles y viables. Nuestra productividad y el grado de involucramiento y compromiso es de gran valor.

 

Poseemos una visión que nos convierte en piezas clave para estar al frente de cualquier empresa. Y, somos los mejores mentores para los talentos más jóvenes de las organizaciones, transformándonos en una guía de su proceso de desarrollo.

 

Y esa formación, experiencia y comportamiento, tiene sus raíces en una sólida educación de hogar, donde nos inculcaron principios y valores que hemos mantenido a lo largo de nuestras vidas. Estos fueron reforzados en la escuela con materias como cívica, urbanidad y buenas costumbres.



Jorge Luis Prosperi Ramírez
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* El autor es médico.
** Tomado de elblogdejorgeprosperi.com

 

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