Cincuenta y tres países y cuatro continentes

Los valores éticos del servidor público incluyen probidad, eficacia, independencia, imparcialidad, equidad y transparencia. Hay quienes los desconocen.


Para muestra un botón. Ante la medida de otorgarle país por cárcel, uno de estos personajes agradece y argumenta que está “cansado de viajar” Así no sigue “gastando plata” (la nuestra). Se le contabilizan gastos de 85 mil balboas en viajes a 53 países y cuatro continentes.

 

Al rosario de desatinos, se suman braguetazos, peleas, problemas de dicción, confundir el sinónimo de tacaño con un gentilicio, tener memoria de corto plazo (no recuerda la indemnización recibida por sacar de circulación su bus) y el peor: cinismo.

 

El ‘Knockout’ de La Prensa, del 18 de noviembre de 2018, lo expone, como a tantos otros. Con un salario de 7 mil dólares, y rentas -que él mismo contabiliza en 15 mil mensuales- recibió apoyo estatal por casi 8 mil, porque estaba “apretado” y no quería ir a la CSS. ¿En serio?

 

Al sentirse apto para ocupar cualquier cargo, pretende llegar a Magistrado del Tribunal de Cuentas, mientras se le investiga por la presunta comisión de estafa en perjuicio de deportistas y delitos contra la administración pública por la compensación irregular de los diablos rojos.

 

El Tribunal de Cuentas lucha contra la corrupción, garantiza a la ciudadanía la administración de justicia en lo relativo a la recuperación de bienes, producto de lesiones al patrimonio estatal.

 

¿Podría este ciudadano garantizar procesos eficientes? A Emile Zola, escritor francés, se le atribuye la frase: «Nada desarrolla tanto la inteligencia como viajar». Pero el aprendizaje en este caso es deficiente, daría pesar verlo alcanzar sus aspiraciones.  

 

María Teresa Patiño Amor
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* La autora es comunicadora social.

 

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