Vicepresidente ¿llanta de repuesto?

El pasado lunes 25 de febrero, moderé un conversatorio con candidatos a la vicepresidencia de Panamá, como el exmagistrado Guillermo Márquez Amado y las economistas Nilda Quijano y Maribel Gordón, sus experiencias y preparación académica hicieron del encuentro una buena plataforma para compartir ideas con el electorado joven.


El conversatorio partió haciendo docencia sobre el rol del vicepresidente; con constitución en mano Márquez explicaba que no se trata de dos funciones sino cuatro, establecidas en el artículo 185 de la Constitución Política como: Reemplazar al presidente en su ausencia temporal y absoluta, asistir con voz, pero sin voto al Consejo de Gabinete, asesorar al presidente en materias que este determine, de esta entendí, deriva que el vicemandatario pueda presidir otra institución, según comentaba Gordón, tal como ha ocurrido en los últimos quinquenios en Cancillería.


Quijano y Gordón estuvieron de acuerdo, Márquez prefiere concentrar sus aptitudes frente a una posible vicepresidencia, y la última función detallada en la Constitución es representar al presidente en congresos o misiones.


Sobre la idea de que un vicepresidente es similar a una llanta de repuesto, los tres coincidieron que depende de su capacidad, si su elección atiende únicamente a popularidad o juventud con fines electoreros, y no porque estás aptitudes sean negativas, sino porque deben ir acompañadas de preparación, es posible.


Pero si su Curriculum demuestra preparación y experiencia, no tiene porqué ser un neumático. 

 

 Guadalupe Castillero Noticias
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* La autora es periodista.

 

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