Escrito por Miguel Antonio Espino Perigault el Publicado en Columnas de Opinión

El “matrimonio igualitario”

Como era de esperarse a propósito de las próximas elecciones, el tema del “matrimonio igualitario” (entre homosexuales y entre lesbianas), ha llegado a la opinión pública.


Es una consigna internacional con la cual se inicia el ataque fuerte, la ofensiva final que pretende instalar una “sociedad progresista”, como las que están destruyendo a España y otros países en manos de la Nueva Izquierda, contra la vida, la familia y la libertad.


El “matrimonio igualitario”, motivado como principio de no-discriminación es la puerta de entrada a la adopción de niños por parejas homosexuales; la eliminación de la patria potestad, la educación escolar obligatoria de la homosexualidad a los niños y la promoción del aborto entre menores, sin autorización de los padres de familia. Estas no son suposiciones. Está ocurriendo en la Unión Europea pro-abortista, pro-homosexual y totalitaria.


Pero, las grandes agencias y cadenas de noticias no divulgan estas maldades, que los políticos, siguiendo a la gente sabia, saben investigar.
Los candidatos tienen el derecho, en lo personal, a pensar como quieran sobre esos temas, gracias a la libertad de expresión. Algunos ya han expresado su apoyo a ese matrimonio y a la ideología de género que lo maquilla como derecho. Solamente demos nuestro voto a quienes rechazan estas modernidades antinaturales.

 

Los candidatos deben respetar nuestros valores culturales y, además, hacerlos valer en la sociedad. Ningún candidato que apoye el “matrimonio igualitario” debe recibir el voto de nadie que tenga hijos, sobrinos, nietos, propios, ni de los y amigos a quienes aprecia, Y, deben ir haciendo su lista negra y darla a conocer profusamente. No al “Ñañomonio”. 

Miguel Espino
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* El autor es periodista.