Las heridas en el pie diabético. Parte 1

El mundo se horroriza y una princesa se ennoblece y se dedica a la causa de las personas que han perdido piernas debido al fenómeno de las minas terrestres en todas las guerras tercermundistas de los siglos 20 y 21.

Una de las campañas más reconocida de la princesa Diana, fue su lucha contra Las minas terrestres antipersonales o "quiebrapatas", como le dicen nuestros hermanos colombianos

 

.Miles de personas perdieron sus extremidades inferiores debido a estos artefactos para la guerra. Sin embargo pocos conocen que son muchos más los miles que pierden los pies debido a los efectos de la diabetes.

 

La organización Mundial de la Salud ha comunicado hace varios años que cada 30 segundos en alguna parte del mundo una persona es amputada de uno de sus pies debido a los efectos de la diabetes.

 

Y a diferencia de los amputados en las guerras, los diabéticos no comienzan con un repentino estallido de problemas.

 

La suerte comienza a inclinarse contra ellos la mayoría de las veces por una pequeña herida que no perciben y que no recibe ninguna atención.


Las heridas en los pies de los diabéticos son consecuencia de la neuropatía que les quita la sensibilidad al dolor y por tanto la oportunidad de percibir un daño y de tomar acciones para mitigarlo.

Adicionalmente, el daño a los vasos sanguíneos hace que al lugar de la herida no puedan llegar los glóbulos blancos, los anticuerpos, el oxígeno y las materias primas para combatir a las bacterias invasoras y promover la cicatrización adecuada.

Ésta combinación de factores, sumada a la baja educación para la prevención y el poco acceso a cuidados de salud adecuados para una gran parte de la población del mundo, son las receta para la tormenta perfecta. Una vez que la piel se ha roto, las bacterias y hongos oportunistas penetran hasta los tejidos más profundos, músculos articulaciones, tendones y al mismo hueso.

Instaladas, las bacterias en esos lugares profundos, ni los antibióticos más poderosos alcanzan fácilmente las concentraciones necesarias para matar a esos microbios, dando origen entonces a una infección que crónicamente empieza a matar los tejidos hasta que se produce la gangrena. Llegado a este punto el cirujano tiene que escoger entre amputar el pie o perder la vida del paciente, algo que a ningún médico le es agradable.

 

El paciente por su parte casi nunca recibe un nivel de rehabilitación adecuado en los países tercermundistas, pasando pues a convertirse en una carga para su familia, su sociedad, sus instituciones de salud, si es que existen, y el propio estado del cual forma parte.


En los países desarrollados vemos como per sonas que han sido amputadas incluso de ambas piernas logran un nivel de rehabilitación tan alto que hace unos años vimos a un doble amputado participar en las olimpiadas y hacer un papel muy destacado.

Todo lo contrario espera a nuestros pacientes, amputados en países en donde existe poca disponibilidad de recursos médicos y los existentes están plagados de problemas originados por la corrupción de los sistemas políticos. Te dejo este panorama de lo que es el final de las heridas en los pies de los diabéticos y en la siguiente entrega te explicaré Cómo se produce la mayoría de estas heridas.


*El autor es médico.

 

Dr. Edgardo Gaitán
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