Urge plantar cara a la violencia

Asesinatos, secuestros, asaltos y otros actos de violencia acaparan la atención. No es que antes no se dieran, preocupa su frecuencia y magnitud. Hace una semana fui testigo de un tiroteo en Avenida Nacional, ¡a pleno luz del día! Un delincuente con pasamontañas tiraba a mansalva, sin considerar a peatones y conductores que utilizan esta importante vía.

Me sorprendieron varias cosas: la habilidad y sangre fría del tirador; la curiosidad malsana de quienes se detuvieron, cuando a mi me urgía salir de la escena; pero sobre todo, los imperturbables residentes, evidentemente familiarizados con la violencia.

Concluí que estamos en riesgo, la inseguridad no es percepción. No sabemos cómo ni cuando nos sorprenderá un criminal. Es hora plantar cara a la violencia, no podemos permitir que un país con un potencial tan grande esté a merced de los delincuentes.

La descomposición o la fortaleza de una sociedad comienza en los hogares. Allí nacen o se hacen los delincuentes y los corruptos.

Invirtamos en la familia, en educación, en una justicia ejemplarizante, pero a la par evaluemos una autoregulación de medios, para bajar la dosis de programas de violencia desmedida, noticias sin filtro y detalles morbosos que son una escuela para el crimen.

* La autora es comunicadora social.

María Teresa Patiño Amor
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

  • Visto: 750