Las 23:55

Un paseo hacia cualquier dirección a largo y ancho de América, me topé con un lugar cuyo paisaje es una experiencia espiritual, una epifanía, donde percepción de la realidad da paso a un sentimiento de permanencia, queriendo no salir de ella.

Luego de mi llegada al Salvador, me dirijo al Puerto de La Libertad y tomo un microbús que me deja en la playa Las Flores, ubicada cerca de El Cuco, en el departamento de San Miguel.

Un sitio agradable, con una explanada amplia, ideal para acampar al frente de la playa, había buenas olas para practicar algo de Surf, pero por el momento recorrí para coquetear con el lugar. En mi caminata pude conocer algunos nuevos amigos de Uruguay y Brasil, que llevaban dos días en la playa y me invitaron acampar cerca de ellos, y así lo hice, caída la noche saque mi guitarra y una botella de Ron siete años, para empezar…

La noche terminó y el día nos regaló un amanecer espectacular, me habían hablado de los miradores ubicados después de las puntas Vaca y Toro, advertido que las playas de oriente, podría fácilmente enamorarme…

 Ernesto Maytín
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* El autor es docente.

 

 

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