La verdad verdadera

Hace meses iniciamos un bregar para sacar adelante un proyecto que perseguía el establecimiento de beneficio real de protección a la salud de los trabajadores.

Hemos escuchado a altas autoridades hablar de Bismarck y Beveridge, visionarios de la Seguridad Social, elemento que traduce o pretende traducir, un respeto a los forjadores de la Seguridad Social, cuyo enfoque iba orientado al objeto y sujeto de la Prevención Social, los trabajadores.

No debemos hablar de estos dos grandes visionarios , como fantasmas que otrora deambularon por los pueblos del mundo, si no, mas bien, dejar de lado la verdad aparente, que nos perfila como creyentes de la Salud en el Trabajo, para hacer efectiva la verdad verdadera que, nos ubica como practicantes, es decir, la teoría requiere la consistencia de la práctica.

Hoy se deja de lado la consecuencia, necesaria para hacer realidad lo que usamos como referencia, a efecto de vender nuestras ideas, mas no basado en nuestros principios, pareciese ser que los principios, al igual que una veleta, se mueven a favor del viento de los intereses personales.

Durante 47 años hemos promovido la Salud de los Trabajadores, como un medio para incrementar la productividad laboral, sin intereses mezquinos y personales. Hoy, parece que se impone predominantemente la generación de imagen con fines personales, que se divorcia del objetivo real de Bismarck y Beveridge, la Prevención Social. 

Daniel Ábrego
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* El autor es especialista en Medicina del Trabajo

 

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