Y continúa la burla

A mi edad es muy difícil que alguien me pueda sorprender, especialmente en temas políticos. Y no porque de todas me las sé todas; es una cuestión de fino olfato para detectar por dónde viene la ola. Así de fácil.

Cuando la “honorable” presidenta de la Asamblea Nacional prometió dar a conocer todos los detalles de la planilla 0-80, dudé de inmediato porque “caimán no como caimán”, y cuando tuve conocimiento de su reunión con el Ejecutivo, supe que mi percepción sería una realidad.

Y así fue. El jueves se dio a conocer un comunicado mediante el cual la “honorable” indicaba que la famosa publicación estaba lista, pero que primero había que enviarla al ministerio de Economía y Finanzas por aquello de la ley que rige el presupuesto del Estado.

Para morirse de la risa. Puede alguien creer que ¿si esto era cierto ella no lo sabía? Y dándole el beneficio de la duda, si sus asesores no se lo advirtieron, alguien tenía que pagar por los platos rotos y “ella” salvar la cara. Pero ni una cosa ni la otra.

En este país ya debemos estar acostumbrados a la burla de quienes tienen el poder político en sus manos. Gente que pretende reírse de todos y que al final del camino nada suceda, ¿y saben por qué? Muy simple, todos somos los responsables.

Siempre nos quedamos callados y al final “nada pasa en Panamá. Incluso a la alta jerarquía de la iglesia pareciera que les preocupe más que Martinelli salga libre que esa otra gran cantidad de panameños que desde hace mucho están pudriéndose en una cárcel porque nuestra justicia es lenta y no les interesa determinar rápidamente si son o no culpables.

Euclides Manuel Corro Rodríguez
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
* El autor es periodista.

 

  • Visto: 369