Columnas de Opinión

Sesgado comercio medicinal

Melquiades Valencia
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Recientemente presencié una discusión entre un jubilado y la dependiente de una farmacia porque no había un medicamento de los llamados “eufemísticamente” genéricos y que se encontraba en una lista ya descolorida de Acodeco pegado a un lado de la ventanilla. El dinero que tenía no le alcanzaba para comprar el de “marca”, que costaba el doble.

Sucede que en el país desde hace rato se debe vender una larga lista de medicinas llamadas genéricas, que suplantan a los que se comercian bajo las marcas reconocidas internacionalmente, cuyo precio se triplica. El remedio genérico no se distribuye con un nombre comercial y posee la misma concentración y dosificación que su equivalente de marca. Los genéricos producen los mismos efectos que su contraparte comercial, pues poseen el mismo principio activo.

Según la Organización Mundial de la Salud, un medicamento genérico es aquel vendido bajo la denominación del principio activo, siendo los suficientemente bioequivalentes a la marca original, es decir, igual en composición y forma farmacéutica y con muy parecida biodisponibilidad. Puede reconocerse porque en el envase del medicamento, en lugar del nombre comercial, figura el de la sustancia de la que está hecho. Seguido del nombre del laboratorio fabricante. Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y España son los principales mercados de genéricos en Europa, y alcanzan porcentajes de hasta 68% del total de medicinas; en países como Polonia representan casi 80% del mercado. El mercado farmacéutico mueve unos $200 mil millones al año. Un monto superior a las ganancias en venta de armas o las telecomunicaciones.

Por cada dólar invertido en la fabricación de un medicamento se obtienen mil en el mercado. Y las multinacionales farmacéuticas se mueven en un terreno de juego seguro: Este mercado es uno de los más monopolizados, pues sólo 25 corporaciones copan 50% del total de ventas. De ellas, las 6 principales compañías del sector. En Panamá el mercado es feroz, pero en detrimento de los más necesitados y las autoridades miran para otro lado. Hay mucha corrupción en el tema de las comercializaciones de medicamentos, por ejemplo la Caja del Seguro Social invierte más de $300 millones al año para la compra de medicinas, por ello vemos las disputas que llegan hasta los medios de comunicación, sin que medie el interés de los más pobres en comprar genéricos. Por ello les recuerdo el pensamiento de escritor francés Albert Camus... “la enfermedad es el tirano más temible”. Pónganse la mano en el corazón y no en las cajas registradoras.
*El autor es periodista.

 

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La imputación de cargos en lo penal

 

Ernesto Cedeño Alvarado
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En todo proceso en lo penal, conforme al sistema penal acusatorio, debe haber imputación de cargos para vincular al denunciado con un hecho incorrecto.
“A partir de la formulación de imputación hay vinculación formal al proceso”. Artículo 280 final del Código Procesal Penal. Sin formulación de cargos, no puede haber juicio. Artículo 5 Ibídem.


En reciente sentencia del Pleno de la Corte Suprema de Justicia, del 19 de noviembre de 2015, en que se se declaró inconstitucional el artículo 491-A de la Ley 55 de 2012, (ley blindaje de los diputados), la Corte en los ejemplos que dio, recalcó la existencia de la imputación de cargos contra los diputados vinculados, así:
“Veamos ahora el caso contrario, en el cual el fiscal investiga bien, pero al final de su plazo, una o dos semanas antes, decide realizar una imputación”.


“¿Cómo puede satisfacerse el derecho a una defensa material, real y efectiva, si a un diputado le toca preparar sus descargos en una o dos semanas, porque el fiscal decidió imputarle cargos una o dos semanas antes del vencimiento del plazo de los dos meses?”.
La Corte Suprema dijo en la sentencia de marras, que no puede aceptarse que ninguna norma pretenda establecer que determinadas personas, tengan mayores y mejores posibilidades de no ser juzgadas.


Si no fuera necesaria la imputación de cargos, no se hubiera dado los ejemplos transcritos.

El fallo fue unánime.

*Doctor en derecho.

 

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Salarios y pugnas

Eduardo A. Reyes Vargas
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ARTICULO 302. Los deberes y derechos de los servidores públicos, así como los principios para los nombramientos, ascensos, suspensiones, traslados, destituciones, cesantía y jubilaciones serán determinados por la ley. Los nombramientos que recaigan en el personal de carrera se harán con base en el sistema de méritos.
Los servidores públicos están obligados a desempeñar personalmente sus funciones a las que dedicarán el máximo de sus capacidades y percibirán por las mismas una remuneración justa.


Inicio esta reflexión con un artículo importante de nuestra maltratada Constitución. Enmarca en general los deberes y derechos de los servidores públicos. Habla este de remuneración justa. Palabra o adjetivo muy subjetivo de lo que podría ser justo. El artículo 305, instituye diferentes carreras y menciona la carrera de las ciencias de la salud.


Así ha quedado esa norma como muchas, en sueño perpetuo. Hoy día observamos que cada gremio conformado por servidores de la salud ha luchado por sus propias leyes donde incluyen en la mayoría de los casos las escalas salariales de cada uno. Eso ha llevado por décadas a huelgas, paros etcétera para mejorar los salarios frente a los ascensos del costo de la vida y las condiciones de trabajo.


Es penoso observar las discrepancias entre varios gremios de la salud en torno al tema de escala salarial. Ojalá esas heridas producto de esos debates sean rápidamente sanadas. Al final sufre nuestro paciente.


Estructurar escala salarial y otras retribuciones es el producto de varios factores en que sobresalen las competencias académicas, los riesgos, las responsabilidades de cada cargo, la experiencia y otros más.


Hay verdaderos expertos en la materia, sobre todo en las ciencias de recursos humanos. Ojalá la pugna presenciada entre varios gremios se supere. Es doloroso este escenario, pues nuestro trabajo es de equipo para brindar lo mejor a nuestros pacientes.


Nuestros gobiernos tienen el deber y la obligación después de estos y otros amargos acontecimientos, intentar confeccionar con las herramientas científicas la carrera de Ciencias de la Salud que encause en forma recta y disciplinada todo lo concerniente a los que somos servidores de la salud.


No se puede dejar esto al puja y repuja, ni a la demostración de fuerza y mucho menos al clientelismo politiquero. Recordemos que salud y educación son prioritarias para el desarrollo de una Nación que desea salir del subdesarrollo y prioritario también es la asignación de sus presupuestos.
Avancemos.


*El autor es médico.

 

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Reformas electorales inquietantes

Ernesto Cedeño Alvarado
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Las reformas electorales fueron presentadas por el Tribunal Electora el 18 de enero de 2016 ante la Asamblea Nacional. Es el proyecto de ley No. 292, a debatirse desde ayer en la Asamblea.


El instrumento contiene puntos muy interesantes, como por ejemplo, el límite (tope) en el financiamiento en las donaciones privadas, no obstante, otros porque se apartan del tenor constitucional, es que requieren hacerles los reparos correspondientes a la propuesta.
En sentencia del 6 de mayo de 2015, el Pleno de la Corte Suprema de Justicia determinó que no se pueden establecer en una ley requisitos que desconozcan el contenido constitucional como fuente suprema del ordenamiento jurídico y rectora del desarrollo de las demás leyes.

Luego entonces sería a mi juicio contrario a la Carta Magna lo que sigue a continuación.


• La alternancia de género en una lista. La propuesta dice que: “La participación política se regirá por el principio de paridad, en todos los procesos electorales internos, generales y partidarios que implica que, todas las delegaciones, nóminas y demás órganos pares estarán integrados por el cincuenta por ciento (50%) de mujeres y el cincuenta por ciento (50%) de hombres y en delegaciones, nóminas u órganos impares, la diferencia entre el total de mujeres y hombres no podrá ser superior a uno.


Todas las nóminas de elección utilizarán el mecanismo de alternancia por género (mujer-hombre u hombre-mujer), en forma tal que dos personas del mismo sexo no puedan estar en forma consecutiva en la nómina.


En las circunscripciones plurinominales, las postulaciones de precandidatos o precandidatas para todos los cargos a elegir serán cincuenta por ciento (50%) de mujeres y cincuenta por ciento (50%) de hombres, para principal y suplente, utilizando el sistema de alternancia de género, de forma tal que personas de un mismo sexo no estén consecutivas en la lista.


En las circunscripciones uninominales, toda postulación de precandidatos y precandidatas y candidatos y candidatas estará compuesta de un principal de un género, acompañada de un suplente del otro género”.


En nuestro sistema electoral democrático, los votos se buscan en la calle, opina quien suscribe.
Huelga añadir, que la Corte, en el fallo en cita, también planteó que todo requisito para el ejercicio de los derechos políticos, debe ser congruente con los mandatos, valores y principios constitucionales.
*Doctor en derecho.

 

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Deforestación en Darién atenta contra la vida del planeta (II parte)

Abdiel Castrellón Gómez
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Nuestra naturaleza es única en todo el sentido de la palabra, por tal razón posee una biodiversidad envidiable para algunas personas foráneas y de otros países.
Tenemos que reconocer la gran bendición y el inmenso regalo que nos pudo dar el Todopoderoso: una hermosa Madre Tierra productiva con una variedad de bosques tropicales inigualables, donde también se siembra, se produce y se cosecha una gama de rubros de primera línea consumibles en Panamá.


Hay posibles delitos que pudieran estar cometiéndose en cuanto a la minería ilegal en nuestra provincia de Darién, por presuntos grupos delictivos. Hay información que la minería artesanal no está prohibida; en cambio la minería con uso de motobomba para que las personas puedan ejercerla se requiere de una autorización del Ministerio de Comercio e Industrias. De acuerdo con consultas sobre este tipo de delito ambiental, las sanciones o multas son irrisorias, pues oscilan entre uno y tres años de prisión, por cuanto exhortamos a las autoridades del Ministerio de Ambiente a impulsar un anteproyecto de ley en el que participen especialistas sobre este tema para mejorar algunos aspectos de dicha ley.


A las autoridades, encabezadas por su excelencia señor presidente Juan Carlos Varela y la ministra de Ambiente, Mirei Endara por su valiosa participación en la Cumbre sobre el Cambio Climático, realizada en París, Francia, en la que se propuso mantener un mejor manejo de los bosques tropicales impulsando la creación de un Centro Internacional para la implementación de reducción de emisiones, producto de la deforestación y degradación de los bosques, ésta acción permitirá trabajar mancomunadamente con los 195 países miembros de esta alianza.


Acción que obliga al gobierno de turno a poner en marcha un plan de reforestación en Darién, que permita la afluencia de la inversión internacional y que promueva así la empleomanía en ese sector olvidado.


*Relacionista público y dirigente comunitario.

 

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‘Quid pro quo’

 

Ernesto Maytín III

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Sábado, cinco de la mañana como un resorte me levanto de la cama, hago mis oraciones y me encamino rápidamente al Mercado del Marisco en busca de ‘pesca‘o’ fresco; corre un ligero lienzo de sudor en mi frente y, en el camino me toca escuchar charlas urbanas de viejos caserones que pareciera que su jubilación no ha llegado.
Como ha cambiado, dicen algunos… pero la realidad es que solo “han dado una cosa por otra” decía un viejo cuyas canas y joroba me indicaban que ya estaba cansado de lo mismo; su conversación se fue desvaneciendo con el sonido de los autos.


Finalmente llego a mi destino y afortunadamente logro comprar mi filete de cazón, que me gusta acompañar con una buena ensalada de vegetales, que a unas dos cuadras consigo en el ‘Barrio Chino’… pero todavía sigo escuchando el ‘eco’ de aquellas palabras del viejo.


Al llegar a casa, mi café caliente me espera con unas buenas tostadas, me siento en el balcón con vista al teatro e inicio con mi laptop este artículo.
“Quid pro Quo”, esta frase me hizo recordar a mi ilustre profesor Miguel Mejía Dutary que en sus apuestas de que amaramos la lectura en cada clase nos hacía leer frente al salón para que perdiéramos el “miedo”; ¿a qué?, no lo comprendía en ese momento.


Entendí después de muchos años, que él solo me daba las herramientas para que a cambio aprendiera a utilizarlas. Y hoy puedo decir que lo logró.


Las escuchas callejeras que provienen de todas direcciones, un buen libro abierto que despide polvo; como dando las gracias por visitarlo… esas primeras imágenes, el eco de esas palabras que se las lleva el viento y regresan a nuestras mentes, siempre nos acompañarán en nuestras vidas; no importa qué tanto creamos saber o ignorar; sin duda, los consejos de mi ‘viejo’ o de aquel profesor; de ese malviviente que en su alucinada sensatez te regala la “frase del día”.
Todo eso me hace meditar y me obliga a regresar aquí donde estoy.


Magia pura…es el resultado para aquel que lee y podrá definir “Quid Pro Quo” de mil maneras.
No me había sentido tan encantado por esa “magia” en este momento de mi vida.


*El autor es docente.

 

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Deforestación de Darién atenta contra la vida del planeta (I parte)

Abdiel Castrellón Gómez
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Nuestra provincia de Darién atraviesa por el más grande y genocida crimen forestal o ecológico que ha vivido esta grandiosa región y sus pobladores, mismo que atenta con su función natural histórica de pulmón de la humanidad.


Aunado a un sinnúmero de carencias, que no son atendidas por las autoridades gobernantes para darle solución en materia de salud, educación, vivienda y caminos de producción, que tanto necesitan nuestros hermanos darienitas para que logren avanzar en la búsqueda de un desarrollo integral.


Da mucha tristeza ver los Centros de Salud que atienden a la comunidad en el Darién, dejan mucho que decir, también la situación de los hospitales que se encuentran en nuestra provincia, por la falta de insumos, equipos y profesionales en las distintas especialidades médicas para la atención que requieren nuestros hermanos darienitas en su atención vital.


En el cuidado de niños, jóvenes y adultos mayores de esta provincia, merecen la atención que el derecho a la salud humana demanda del estado rector y custodia de vida y bienes de los ciudadanos; desde esta trinchera de lucha reclamo con voz enérgica del darienita consciente, en ejercicio del deber ciudadano, una mejor atención al pueblo que me vio nacer.


O, acaso ¿los darienitas no somos panameños? Independientemente de la lejanía a la capital que tengamos, ni nuestra condición social nos limita de ser panameños.
Con referencia al medio ambiente, no descansaré en insistir hasta que se logren proteger nuestros patrimonios y se pueda detener o controlar la tala indiscriminada de bosques, como la teca, cocobolo y bálsamo, entre otros, que también correrán la misma suerte de ser deforestados, por mercenarios de la madera que, a simple vista, se ven a orilla de la carretera Panamericana hacia Darién y en otros puntos montaña adentro, que ustedes como autoridad del medio ambiente, ni yo como miembro activo de la sociedad y preocupado por la flora y fauna darienita, desconocemos la magnitud del gran daño que le están ocasionando al ecosistema.
Por ende vale unir esfuerzos con responsabilidad de velar y proteger nuestros bosques en peligro de extinción.
*Relacionista público y dirigente comunitario

 

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Zika y carnavales

 

Eduardo A. Reyes Vargas
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El mosquito Aedes aegypti y sus hermanitos, no nos dejan tranquilos. En varias épocas en nuestro país, hace buenos años, los mosquitos han demostrado su poder para hacernos entender que debemos respetarlos.


El Canal de Panamá en sus inicios y la ampliación, parecen agradarles. En algunos casos se ha podido abatir su conducta, pero hoy el Aedes nos maltrata significativamente con el dengue, chikungunya y ahora el zika. La enfermedad se ha diseminado en forma alarmante a tal punto que la OMS -organismo mundial que vela por nuestra salud- anda en corredera.


Los esfuerzos loables de nuestras entidades de salud, con recursos limitados para combatir la proliferación del combativo mosquito, chocan con el “poco me importa” de muchas comunidades. Hace la lucha más difícil.


En ese escenario las posibilidades aumentan de que el virus Zika que aún veranea en Guna Yala, se propague. A pesar de que se informó que la enfermedad no es tan severa como las otras, en especial el dengue, las secuelas que aparecen, objeto de estudios en embarazadas y otros pacientes como la microcefalia y el síndrome de Guillain-Barre, dan una seria voz de alerta.


Entendemos las inversiones que hacen diferentes panameños para obtener ganancias durante los carnavales, al igual que la diversión, si se hace con orden (poco probable), pero...

Debemos incrementar nuestra vigilancia sanitaria en torno a esta y otras enfermedades en donde la aglomeración de personas pueden facilitar su transmisión. Recordemos que hay fuerte migraciones de hermanos gunas desde sus poblaciones y de otras repúblicas con significativa prevalencia de casos, hacia estas ciudades donde se celebran los carnavales y en donde la enfermedad se puede incrementar por estar infectados en forma asintomática.


En estas circunstancias las autoridades en general y no solo las de salud, deben fortalecer todas medidas existentes para la prevención. Que no ocurra después de la adoración al Dios Momo, que el Zika haya ganado terreno al igual que los casos de influenza H1 N1. El hanta nos acompaña también. Sin alarmarse, pero que impere la prudencia. Cuidémonos.
*El autor es médico.

 

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Museos en el olvido

 

Lucy Garcés
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Aristóteles dijo, en su momento, que el “olvido es señal de menosprecio”, me atrevo a abrir este espacio con esta cita porque es la triste realidad que se vive en nuestro país con relación a nuestros museos.


Cada vez más son menos las personas que se acercan a conocer estas instituciones que, según se definen, son dedicadas a adquirir, conservar, estudiar la exposición de objetos de valor para la ciencia, el arte, la cultura y la historia.


Hoy en día, en Panamá subsisten alrededor de 30 museos, los que han pasado a ser ignorados por gran parte de los panameños, pues les interesa más conocer el último acto de rebeldía de Justin Bieber que las luchas de nuestros próceres, las vivencias y la aristocracia de nuestros primeros pobladores.


Una encuesta reciente publicada en un artículo cultural de la localidad reflejó que, de cada diez panameños, ocho jamás han visitado una galería, un parque arqueológico o un centro de exhibición de conservación histórico.


Nuestros museos han sido olvidados, no sólo por la mayoría de nuestros ciudadanos sino también por nuestras autoridades, pues están más preocupados en sumar a sus activos que ayudar a las personas a que conozcan su historia, esto sin contar con el deterioro espantoso en el que han sumido a las salas de exposición.


El fomento pobre que ha dado el Instituto Nacional de Cultura a estos altares de formación, es digno de ser alabado [si me permiten el sarcasmo], pues se limitan a colgar mensajes en la web, tras mal suponer que todos los panameños poseemos un servicio de internet.


Este poco interés de nuestras autoridades y, hasta incluso, educadores que no instan y organizan giras de visitas a los museos, solo demuestran una cosa, prefieren tener un pueblo estúpido y sin conciencia cívica para poderlos manejar a su antojo.


Ya lo dijo el libertador de América, Simón Bolívar, “nos dominan más por ignorancia que por la fuerza”.
Solo nos queda a unos pocos legar este amor por la cultura y la historia a nuestros hijos y esperar que la repetitiva frase “pueblo que olvida su historia está condenado a repetir sus errores”, no sobrevivan en sus razonamientos.

*Autora es periodista del diario Metro Libre.

 

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Seguimos siendo un país torcido

Euclides M. Corro R.
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Una vez más señalo que los últimos acontecimientos que ocurren en nuestro país, nos debe dar vergüenza a todos y, por tanto, debe surgir cuanto antes un movimiento orientado a rescatar la poca honestidad que nos queda y que provoque cambios significativos en la clase política que en vez de devolvernos la confianza, hace todo lo contrario.


Un tema que ya tiene muchos años, pero no por eso nos debemos desanimar o convertir en invitados de piedra porque la irresponsabilidad del “dejar hacer” es un asunto que nos convierte en cómplices. Entiendo que la solución es difícil y que involucraría cambios drásticos, que hay que enfrentar antes que sea demasiado tarde.
Los gobiernos tienen la mala costumbre de tratar de elevarse en su mandato destruyendo a sus antecesores, disimulando que no se dan cuenta que muchos de sus actos también llevan al cuello la gran piedra de la deshonestidad, en la que sus componentes son socios en la corrupción, ya sea por omisión o comisión.
Lo que está ocurriendo en la Corte Suprema de Justicia valida lo que señalamos, pero pareciera que ni a los altos dignatarios como al resto de la sociedad, salvo una que otra manifestación, les importa un comino y al final ocurrirá lo de siempre; o sea, “aquí no pasó nada”.


En el tema citado, sabemos que hay excepciones, pero igual urge buscar el mecanismo para que en un sistema presidencialista y corrupto como el nuestro, la selección de los magistrados se haga de una forma diferente, acabando con la costumbre del amiguismo y la falta de créditos que garanticen la honorabilidad y sabiduría de los escogidos.


La Asamblea es otro ente que nada aporta al desarrollo nacional y que a contrapelo, nos llena de impotencia al saber que son muy contados los miembros de esta que no pueden ser acusados de corruptos, negligentes y promotores de la descomposición social que enfrenta Panamá.

Aquí se habla de lavado de dinero y del exterior nos llegan informaciones serias sobre la participación de personas vinculadas al gobierno que asumen el papel de “poco importa” o de sordera que igual los enceguece. No hay la menor aptitud y actitud que se haga justicia. Es más, ni a las entidades pareciera que les importa o afecta el deterioro de nuestro país como centro bancario decente. En fin, marchamos a la deriva. El rumbo del país es incierto. Hay desencanto, pero eso no le importa a los del juega vivo, porque para muchos es válido seguir haciendo negocios, aunque no sean ejemplos de honestidad.
Cualquier cosa que pase no importa porque al final del camino lo único que nos interesa es si nos toca algo o si hay culecos o no en los carnavales. Un simplismo tan galopante que huele a descomposición social.
*El autor es periodista.

 

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Carnaval: llueve, truene o relampaguee

 

En Panamá, como en muchos países existen problemas de gran envergadura, como lo son salud, educación, seguridad, economía y el del momento, la crisis del agua. Pero curiosamente un tema se convierte en adjetivo de los demás: carnavales.
Miles de panameños (no todos), relacionan las situaciones apremiantes del país en torno a la festividad pagana que venera al dios Momo en cuatro días de “desenfreno” antes de entrar en el tiempo litúrgico de la Cuaresma en la iglesia cristiana, significado que actualmente ignoran la gran mayoría de los asistentes a los cuatro días de “jolgorio”.

La difícil situación del agua gira en torno a esta celebración y es que el cuestionamiento principal ante la falta de servicio de agua potable es si hay “mojadera” o no, en vez de preguntarse qué pueden hacer para un uso racional de las fuentes hídricas o ver cómo afecta esto crudamente al sector productor de alimentos, prefieren defender a capa y espada el uso de agua para la “gozadera”, porque definitivamente, quien o carga su propia agua, no aprecia este vital líquido.
Están los que trabajan por un año sólo para escapar de la rutina cuatro días, sin importar qué tengan que hacer, ni que suceda. Miles se abocan al interior del país, pese a las advertencias de que en varias comunidades no existe servicio regular de agua potable; pero hacen caso omiso, mientras haya agua para los culecos de donde sea y como sea.

La economía de muchos, principalmente capitalinos, tiene cambios abruptos días previos a estas fechas. Un hombre pasa frente a una casa de empeño y de repente se saca la dentadura de oro y pregunta cuánto le dan por ella; cuenta el dependiente de este tipo de negocios y asegura que días previos a los carnavales, los empeños aumentan. Sin embargo, los últimos años, ha bajado este comercio con prendas de oro y tiene más tendencia hacia aparatos electrónicos y celulares, fenómeno que podría atribuirse a que ya no tienen prendas de valor.
Con plata o sin plata, con necesidades o no y con crisis de agua marcada, a quienes quieren escapar de la “realidad” por unos días, no les importará si regresan a un desierto, pero irán llueve, truene o relampagueé.
*La autora es editora en Metro Libre.

 

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Entre dormilones y paños tibios

MARIO LARA
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Los hombres escapan a las clasificaciones y se ubican cómodamente lejos de categorías que expongan sus peores rasgos. El método de clasificación, pese a lo simplista, permite ver el movimiento de las capas en la sociedad, sus reacciones frente a situaciones determinantes.
Pocos reconocen una crisis presagiada por años durante los cuales el agua que hoy consumimos de la llave deba comprarse embotellada. Años en los que las sequías agudicen la seguridad alimentaria y con ella el desempleo en nuestros campos. Sería oportuno para los que pregonan su adhesión a estas preocupaciones cambiar las maneras por las acciones. Por ejemplo, adoptar medidas para el racionamiento del uso del líquido en casa.
A nivel colectivo podría dividirse al país en dos grupos desproporcionados: la minoría antes enunciada y el resto conformado por indiferentes. Estos, a su vez, se fraccionarían entre quienes reflejan auténtica deshumanización y quienes concluyen que el debate bien podría ser postergado puesto que perciben tímidas acciones de las autoridades para frenar el mal. La mayoría de los panameños encajan en el último segmento: adormecidos, pero con capacidad de reacción. Y bien podrían tener razón, si consideramos los mensajes confusos que llegan desde un gobierno que, preocupado por la gravedad del panorama, responde con medidas blandas para prevenir lo peor.
A quienes definitivamente la insensibilidad les caracteriza e ignoran las señales que nos manda la tierra, he aquí algunos datos: en 2013 se ordenó en el territorio nacional un racionamiento energético por la prolongada sequía; colegios y universidades cerraron temporalmente y se redujeron las horas laborales en las oficinas de gobierno, supermercados, bares, cines y restaurantes. Siendo el agro la segunda actividad económica con mayor generación de plazas de trabajo, la crisis impacta directamente a la tasa de desempleo. Mientras el promedio de consumo de agua per cápita por día en el mundo está entre los 80 y 90 litros, en el país la cifra se cuadriplica (365 litros). Así, el llamado de la naturaleza, inaudible para demasiados, espera impaciente por ser escuchado.
*El autor es editor en Metro Libre.

 

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Un grito en el silencio

 

Carmen González
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¡Ay!, grita una pequeña niña. Esto, provocado por la desesperación del calor que se siente dentro de los llamados ‘diablos rojos’. Pero hay más, el ruido estruendoso de la música, los insultos de los pasajeros hacia el conductor, que no avanza por el tranque; las horas de pie se suman a las múltiples penurias que pasan los miles de panameños para llegar a sus hogares o trabajos.

Panamá a simple vista parece ser un país en desarrollo, pero esa realidad no llega a los que más lo necesitan. La falta de atención de las autoridades en este tema es preocupante.

Muchos comentarios surgen al respecto, a diario, sobre todo de los más poderosos aseverando que, si no se es conforme, que busquen otras maneras de transporte. El mensaje es claro, compren un carro, aunque no haya avenidas suficientes.

Para que un país realmente avance se tiene que empezar precisamente por la ejecución del Estado y calmar la sed de un conglomerado humano que clama mejores atenciones en el sector transporte.

Es todo en un sistema coyuntural que aglutina un poco importa con el ciudadano que utiliza los colectivos, en mal estado: asientos rotos, bocinas en volúmenes superlativos y la intransigencia de los denominados “pavos”.

Los metrobuses no se quedan atrás, la poca frecuencia y los chorros de agua por el aire acondicionado, son algunas de las afectaciones que están en el diario vivir de un panameño dentro de uno de estos transportes públicos.

“Promesas” en solo eso queda mejorar el sistema y otra más de ella es el Metro que culminará sus otras dos líneas en 10 años. Mientras eso, ¿qué? Seguirán los niños, jóvenes y adultos panameños que pagamos impuestos pensando a diario cómo haremos para transportarnos.

Ya estamos cansados, es por gusto todo lo que se dice, quién le pone el cascabel, en este caso no al gato, sino a la corrupción que impera en el transporte.
Al igual que los niños los panameños gritamos en silencio pidiendo un mejor sistema de transporte público de pasajeros a nivel nacional.

*Periodista, de la sección web, Metro Libre.

 

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En defensa de nuestros niños

Miguel A. Espino Perigault
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Desde la Fundación Vida y Familia, uno de sus dirigentes, la arquitecta Gloria Grifo de Rodríguez, ha tenido el acierto de divulgar un video de alerta a la sociedad civil, por una aparente acción inocente que, en realidad, amenaza a la niñez escolar panameña.


El video ha sido creado y divulgado por la Fundación Alégrate, dirigida por doña María Fernanda Meneses y dedicada al bienestar y perfeccionamiento moral de los niños.
El video llama la atención, con mucha delicadeza, pero con firmeza, sobre la ideología de género plasmada, en esta ocasión, en dos libros para niños con ilustraciones, que la comunidad LGTB (homosexuales y lesbianas) ha puesto en circulación por medio de afiliados o colaboradores, infiltrados en todas las instituciones del Estado y muchos medios de comunicación.


Las historias narran, en uno de los libros (‘Rey y Rey’), los amores antinaturales de dos reyecitos varones. En el segundo libro (‘Una princesa diferente’) se ilustran los también anormales amoríos de dos lesbianas. O sea, algo muy “progres” todo un encanto, como diría un primo gay que tengo y quiero mucho.


Lo peor es que los titulares de los ministerios de Salud y de Educación, probablemente ignoran la maldad oculta en los programas de educación sexual que se llevan a cabo en las escuelas. Enseñanzas envenenadas con la ideología de género, una ideología no solamente anticientífica, sino inmoral y perversa, como ha sido denunciada por la comunidad científica del mundo y por todas las iglesias.


Pero, así trabajan los de las comunidades LGTB; abierta y plañidera o agresiva y despiadada, pero siempre mentirosa e hipócrita, según el estado de la opinión pública y las leyes de privilegios logradas (antidiscriminación, igualdad, equidad, identidad de “género”, orientación sexual, equidad, etcétera).


Tómense en cuenta las advertencias de la Fundación Alégrate, que se une a las mil veces denunciadas maniobras de la comunidad homosexual comprometida con el lobby gay internacional, lo que el Papa Francisco ha llamado “imperialismo ideológico” (homosexualismo político) –un imperialismo que no preocupa a las izquierdas– y sus hermanos carnales, el lobby abortista, representado por agencias internacionales como APLAFA.


Felicitaciones a la Fundación Alégrate y a su valiente directora y colaboradores. Dan ejemplo a quienes tienen la responsabilidad política de proteger y alcanzar el bien común (bien entendido), finalidad de todo gobierno responsable, la sociedad civil y la política.
*El autor es comunicador social.

 

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La odisea del transporte

 

Thailyn Jiménez
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Un problema de nunca acabar para el panameño es el transporte. Por más modernizaciones al sistema, siempre se repite el mismo escenario buses dañados, conductores agresivos, demora en el tránsito de las rutas, mal estado de los vehículos y fallas en los equipos que los complementan.


En lo que respecta al metrobus, los buses al parecer no reciben mantenimiento porque siempre se dañan en las vías. Dentro, las sillas están todas ralladas igual como lo estaban los llamados ‘diablos rojos’, la basura abunda por todos lados y qué decir de cuando llueve, el agua se filtra y, en ocasiones, las personas se mojan más dentro del bus que afuera y los aires acondicionados dañados las personas se quejan de la calor desesperante y como saben no hay por donde entre el aire natural. Al abordar este transporte pareciera que desde hace meses no recibía un poquito de mantenimiento, que lo abandonaron a su suerte para que siga rodando y montando gente, hasta que muera de agotamiento.


Y qué decir del más reciente implementado Metro de Panamá, el transporte que cambiaría la vida de los ciudadanos, en cuanto a esto sí se puede decir que hace más rápido el viaje de una distancia a otra, sin embargo ya presenta muchas dificultades que se pensó no sucederían.


Quienes operan el tren lo hacen a su antojo al parecer porque eligen en qué estación parar y cual no, igual hasta cuál llegarán. Simplemente hacen el anuncio hasta esta estación llega el tren, en la próxima estación no se hará parada el tren y así sin justificar muchas veces las razones.


Las máquinas para hacer las recargas casi siempre están en mantenimiento y no se pueden usar, las escaleras eléctricas cada rato están sin funcionar y qué decir de la seguridad que había al inicio en este transporte, en cualquier esquina de las estaciones había un guardia vigilando ahora incluso en la noche te sucede al hago en las instalaciones del Metro y no hay nadie para auxiliarte.


Y qué decir de la “metro cultura”, de eso ya no queda nada, los panameños no respetan las normas, todo es bonito al principio como ha pasado con todos los sistemas de transporte, por el panorama que se ve esto es un problema de nunca acabar.
*La autora es periodista de Metro Libre.

 

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Las Dalilas y los Dalilos

Eduardo A. Reyes Vargas
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Cuenta la historia, quizás de fantasía, que una dama llamada Dalila mermó las fuerzas de un valeroso y fuerte caballero llamado Sansón.
Eso permitió que fuera apresado por sus enemigos y ocasionaron su muerte. Pero Sansón se los llevó con ellos. Hoy días los grupos ‘Dalilescos’ contemporáneos, no cesan en su actuar.


Infiltran todas las instituciones para desviar a sus rectores de los objetivos de su misión y visión, quienes al llegar al poder (máximo o mínimo), que les da el puesto, juraron y perjuraron cumplir con sus responsabilidades en beneficio de la nación.


El grupo mencionado es exógeno o endógeno. Es decir, están anclados permanentemente en diferentes administraciones o llegan con la nueva.
Estudian las debilidades del ser que hoy los dirige y encuentran ofertas múltiples para debilitarlos, como Sansón, y así ellos mantener el status quo que los beneficia en sus costumbres habituales de practicar la corrupción.


El poderoso gerente, con escasos compromiso en sus responsabilidades y debilucho, cae en las redes del desdén, mientras que, en formas variadas se transforman en el máximo adorador de la escuela del hedonismo.


Así, sumergido en todo tipo de placer, deja a la deriva su buque insignia, hasta que pasado el tiempo, naufraga. Esta muy ciego, como Sansón. Elogios y adulaciones, van y vienen. Incrementan su ceguera.


Los grupos ‘Dalilescos’, son heterogéneos en su género y conformación. Hábiles y sagaces.


Hacen que el nuevo jefe se siente más poderoso que el Sultán Suleiman, pero realmente virtual.


En forma permanente socavan la voluntad de su “líder” a favor de sus fechorías. Trabajan en la superficie o en el subsuelo.


Cuando naufraga la nave, algunos de los jefes cegatos reflexionan en forma tardía y, en ocasiones, dentro de una cárcel. No pudieron repetir la historia de que “muera Sansón y los filisteos”. “Murieron” solo ellos.

Los grupos ‘Dalilescos’ siguen vivos y coleando. Esperan la próxima víctima. Cualquier parecido con nuestras realidades, es un pésimo cuento. Ustedes, ¿que creen?
*El autor es médico.

 

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