Parlamento rumano derroca a gobierno socialdemócrata

El gobierno rumano, encabezado por la socialdemócrata Viorica Dancila, fue derrocado el jueves por una moción de desconfianza, abriendo el camino a las negociaciones para...
  • La primera ministra rumana, Viorica Dancila, en un debate parlamentario previo a la votación de la moción de desconfianza en su contra, el 10 de octubre de 2019 en Bucarest
Bucarest (AFP) |

El gobierno rumano, encabezado por la socialdemócrata Viorica Dancila, fue derrocado el jueves por una moción de desconfianza, abriendo el camino a las negociaciones para encontrar una nueva mayoría, a un mes de las elecciones presidenciales.

"La moción ha sido aprobada, el parlamento retira su confianza al gobierno", anunció el presidente de la cámara de diputados Marcel Ciolacu al término de la votación.

Sobre un total de 465 votantes, 238 se pronunciaron a favor de la partida de Dancila, en dificultades desde hace varias semanas.

"Esta moción no va a pasar", había afirmado por la mañana la Primera ministra ante las dos cámaras reunidas. Según sus críticos, Dancila había multiplicado las promesas a los representantes locales de mayores fondos presupuestarios.

Esta moción de desconfianza tendrá un impacto directo en la elección presidencial, cuya primera vuelta está prevista el 10 de noviembre y a la que Dancila es candidata para los socialdemócratas.

El presidente saliente de centro derecha Klaus Iohannis, que parece tener asegurada su reelección para un segundo mandato, consultará a los diferentes partidos políticos antes de nombrar a un nuevo Primer ministro.

Desde enero de 2018, el ejecutivo del gobierno se ha visto debilitado por el fracaso en las elecciones europeas de mayo, seguido en agosto por la ruptura de la coalición con su aliado centrista Alde. Desde entonces, Dancila ha dirigido un gobierno minoritario. Cualquiera que sea el resultado de la votación, los indicadores económicos son inquietantes.

El futuro gobierno deberá redactar el proyecto de presupuesto 2020, una tarea complicada por la explosión de los gastos públicos en los últimos meses.

A pesar de las altas tasas de crecimiento de los últimos años, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido sobre el riesgo de que el déficit se desvíe y ha pedido a Bucarest que renuncie a la duplicación de las pensiones de aquí a 2022, como prometieron los socialdemócratas.