La suspensión parlamentaria de Boris Johnson, ante la Corte Suprema británica

La Corte Suprema británica analiza este martes si la decisión del primer ministro Boris Johnson de suspender las labores parlamentarias hasta dos semanas antes del...
  • Manifestantes proeuropeos ante la Torre Victoria, que alberga los archivos parlamentarios de Reino Unido, el 3 de septiembre de 2019, en Londres
Londres (AFP) |

La Corte Suprema británica analiza este martes si la decisión del primer ministro Boris Johnson de suspender las labores parlamentarias hasta dos semanas antes del Brexit fue legal, después que dos tribunales inferiores dictasen uno que no y el otro lo contrario.

"El tribunal que revisará los casos relacionados con Brexit estará formado por 11 jueces", anunció una portavoz judicial, una medida excepcional que pone de manifiesto la importancia y la complejidad de la cuestión.

La corte prevé un máximo de tres días de vistas, por lo que su decisión podría conocerse el jueves. O los jueces podrían darse algún tiempo más para reflexionar.

Antes del inicio de la primera audiencia, medio centenar de manifestantes protestaban a las puertas del tribunal con pancartas en que podía leerse "Nuestra democracia muere cuando se silencia a los diputados" o "Paren el golpe de Estado".

Si al término de este nuevo episodio en la caótica saga del Brexit, la justicia declarase que la suspensión es ilegal, el Parlamento debería, según los expertos, volver a ser convocado de inmediato.

"Lo mejor que podemos hacer es esperar y ver qué dicen los jueces", declaró Boris Johnson a la BBC, asegurando tener "el mayor respeto por el poder judicial".

Las dos cámaras del Parlamento británico vieron sus labores suspendidas el pasado martes, al término de un debate largo y acalorado sobre la salida de la Unión Europea, y no deben reanudarlas hasta el 14 de octubre.

- "No existen normas legales" -

Johnson justificó su petición de suspensión a la reina Isabel II por la necesidad de elaborar y presentar su programa de política nacional, una práctica habitual cuando hay cambio de gobierno.

Sin embargo, los opositores a un Brexit sin acuerdo la consideran una estrategia para maniatarlos y denunciaron un "ultraje constitucional".

El pasado miércoles, un tribunal de apelaciones escocés les dio la razón. Por unanimidad, sus tres jueces consideraron que la medida tuvo "como objetivo obstaculizar al Parlamento" y la declararon "ilegal", invalidando la sentencia de una corte inferior interpelada por 78 diputados proeuropeos.

Pero, en otro caso separado, presentado por la empresaria y activista antibrexit Gina Miller con el apoyo de varios pesos pesados políticos --entre ellos el ex primer ministro conservador John Major-- una corte de Londres dictó lo contrario.

Sus jueces consideraron que la decisión de suspender el Parlamento es de "naturaleza intrínsecamente política" y "no existen normas legales con que juzgar su legitimidad".

El controvertido primer ministro tuvo que asegurar "absolutamente" a los periodistas que no mintió a la reina sobre sus motivos para mandar a diputados y lores a casa durante cinco semanas, mucho más tiempo de lo habitual.

"No abandonaremos la lucha por la democracia", afirmó por su parte Miller, quien en 2017 ganó una batalla jurídica clave sobre el Brexit contra el gobierno de Theresa May.

- Acuerdo en punto muerto -

En un intento por evitar un Brexit sin acuerdo, el Parlamento aprobó de urgencia, antes de su suspensión, una ley que obliga al primer ministro a pedir una nueva prórroga del Brexit si el 19 de octubre no ha logrado un acuerdo aceptable con Bruselas.

Tras el referéndum de 2016, en el que 52% de británicos votó a favor de abandonar la UE, el país debía salir del bloque el pasado marzo, pero ante el reiterado rechazo de los diputados al acuerdo negociado por May el Brexit fue aplazado dos veces.

Johnson afirmó que respetará la nueva legislación, pero también aseguró que bajo ningún concepto pedirá otro nuevo plazo, lo que le deja con pocas opciones: dimitir, encontrar una brecha legal para realizar un Brexit sin acuerdo o alcanzar rápidamente un trato con Bruselas.

El gobierno británico afirma realizar "enormes avances" en sus contactos con la UE y el lunes anunció una intensificación de las reuniones, que pasarán a ser diarias y tendrán lugar a nivel político, directamente entre su ministro del Brexit, Stephen Barclay, y el negociador jefe europeo, Michel Barnier.

Pero la Comisión Europea afirma que Londres no presentó ninguna propuesta viable, a un mes de la cumbre europea del 17 y 18 de octubre, que debería decidir sobre la cuestión.