El entierro del expresidente Mugabe provoca un pulso entre la familia y el régimen

¿En su pueblo o en Harare con los "héroes" del país? La pulseada entre la familia de Robert Mugabe y el gobierno de su sucesor,...
  • El ataúd del ex presidente Robert Mugabe en su antigua residencia de Harare, el 12 de septiembre de 2019 en Zimbabue
Harare (AFP) |

¿En su pueblo o en Harare con los "héroes" del país? La pulseada entre la familia de Robert Mugabe y el gobierno de su sucesor, Emmerson Mnangagwa, en torno a la última morada del ex presidente de Zimbabue, estalló este jueves.

El "héroe" de la independencia de la ex colonia británica, que se convirtió en tirano, falleció el 6 de septiembre a los 95 años en un hospital de lujo de Singapur, donde había estado recibiendo tratamiento durante años.

La repatriación de sus restos dio inicio el jueves a una serie de homenajes oficiales que culminarán el sábado en un funeral nacional en el inmenso estadio nacional de la capital, ante numerosos jefes de estado africanos.

Pero tras bambalinas se libra una verdadera batalla entre los allegados del ex amo absoluto del país y el régimen que lo mandó al ostracismo.

Tras varios días de discretas negociaciones, uno de sus sobrinos anunció por la mañana que Robert Mugabe descansaría en su aldea contra la voluntad del régimen, que desea enterrarlo en el "Campo de los Héroes" en la capital, precisamente construido para acoger las glorias de la "guerra de liberación".

"Su cuerpo será expuesto en Kutama (su pueblo) el domingo por la noche y será enterrado en la intimidad el lunes o el martes. No irá al Campamento Nacional de los Héroes", anunció a la AFP su sobrino Leo Mugabe. "Es la decisión de la familia", declaró.

En una declaración que se distribuyó posteriormente a la prensa, la familia recordó que la decisión era "conforme a los deseos del difunto Robert Gabriel Mugabe". Según ellos, el anciano expresó claramente su deseo de descansar en la aldea de Kutama, en el distrito de Zvimba, a unos 100 kilómetros de la capital, donde tenía una casa.

- Contra su voluntad -

La familia se declaró además "sorprendida que el Gobierno de Zimbabue intente obligar a aceptar un programa de funerales y de inhumación (...) contrario a su voluntad".

El presidente Emmerson Mnangagwa trató de aclarar las cosas. "Dijimos que sería enterrado el domingo. No se sabe cómo será el entierro pero es una decisión pendiente y la familia tendrá la última palabra", prometió después de saludar los restos de su predecesor en su lujosa residencia del "Techo Azul".

Después de un desacuerdo entre el presidente y la viuda del fallecido, Grace Mugabe, el portavoz oficioso de la familia, Leo Mugabe, negó cualquier divergencia. "La familia nunca anunció que lo iban a enterrar en Zvimba (...) sólo que el entierro tendría lugar en la más estricta intimidad", replicó.

Esta controversia ilustra una vez más las tensiones entre la familia del expresidente y Mnangagwa, a quien Robert Mugabe había calificado públicamente de "traidor".

En noviembre de 2017, el ejército lo había empujado hacia la salida después de su decisión de despedir a Mnangagwa, vicepresidente en ese momento, por insistencia de su esposa Grace. Apoyada por un sector del partido en el poder, la exprimera dama codiciaba entonces abiertamente la sucesión de su marido.

Dos años más tarde, el círculo más cercano al difunto sigue resentido con los generales y los dignatarios del partido gobernante, el Zanu-PF. "Si pensaban que Grace se había pasado de la raya, deberían haber tratado el problema con respeto", dijo a la AFP una de las tías de Robert Mugabe, Josephine Jaricha. "No deberían haberlo apuñalado por la espalda", añadió.

- Numerosos homenajes -

"El caso" del funeral esta en boca de todos. "El gobierno debería dejar que lo entierren en su pueblo si eso es lo que quiere", comentó desire Benhure, taxista de 28 años, "o se convertirá en un fantasma".

Lejos de este tumulto, dignatarios, ministros, dirigentes del partido en el poder y generales desfilaron el jueves por la mañana en filas estrechas ante los restos mortales de Robert Mugabe y presentaron sus condolencias a su viuda. Entre ellos, el líder de la oposición, Nelson Chamisa.

Robert Mugabe dejó atrás un país golpeado por la represión, tan violenta como implacable contra sus adversarios, y arruinado por una interminable crisis económica y financiera.

El ataúd de Robert Mugabe fue transportado en helicóptero por la tarde al estadio Rufaro, en las afueras de Harare, donde esperaban varios miles de personas reunidas en las gradas.

Fue en este mismo estadio que Robert Mugabe, el 18 de abril de 1980, tomó las riendas de la antigua Rhodesia bajo el dominio blanco de su exdirigente blanco, Ian Smith.