Justicia australiana rechaza la apelación del cardenal Pell a su condena por pederastia

El cardenal australiano George Pell, ex número tres del Vaticano, regresó a cumplir su pena de seis años de cárcel, después de que una corte...
  • El cardenal australiano George Pell sale escoltado de la Corte Suprema del estado de Victoria, en Melbourne, el 21 de agosto de 2019
Melbourne (AFP) |

El cardenal australiano George Pell, ex número tres del Vaticano, regresó a cumplir su pena de seis años de cárcel, después de que una corte rechazara este miércoles la apelación a su condena por abusos sexuales a menores.

Pell, exarzobispo de Melbourne y Sídney, de 78 años, había sido condenado por agresiones sexuales a dos monaguillos de 13 años en la catedral de Melbourne en la década de 1990.

"Seguirá cumpliendo su condena de seis años de cárcel", dijo la presidenta de la Corte Suprema del estado australiano de Victoria, Anne Ferguson, rechazando una serie de objeciones presentadas por sus abogados.

Pell, presente en la corte este miércoles, agachó en varias ocasiones la cabeza mientras Anne Ferguson leía la decisión y en el exterior del edificio una multitud de víctimas, militantes, abogados y periodistas celebraba la decisión.

Según los jueces, Pell podría optar a la libertad condicional dentro de tres años y ocho meses, aunque el cardenal también puede recurrir la decisión ante la Corte Suprema de Australia.

Pell, quien defiende su inocencia, es el más alto representante de la Iglesia católica condenado por pederastia. En diciembre fue hallado culpable de cinco cargos, entre ellos haber obligado a un niño de 13 años a realizarle una felación, en 1996, y haberse masturbado frotándose contra otro.

"Para muchos sobrevivientes, la condena a un infractor notorio y de alto rango subraya la fe en la justicia y la posibilidad de hablar", consideró Pam Stavropoulos, de la fundación australiana Blue Knot, de ayuda a los menores víctimas de abusos.

Los abogados del cardenal habían invocado 13 objeciones al fallo de primera instancia, entre ellas la de que era "físicamente imposible" que los supuestos hechos hubieran tenido lugar en una catedral repleta de gente.

También cuestionaron los tiempos en que habrían ocurrido las agresiones sexuales, asegurando que eran "imposibles" si se consideran los desplazamientos en el interior de la catedral.

Además afirmaron que la pena impuesta era cuestionable, porque se basaba en el testimonio de una única víctima sobreviviente. Una de la víctimas de Pell murió de sobredosis de drogas en 2014 y nunca reveló los abusos.

- "Se hizo justicia" -

Una abogada del padre de la víctima fallecida dijo que sentía "como si le hubieran quitado un peso de encima".

"Siente que hoy se hizo justicia. Tiene una verdadera sensación de alivio por que George Pell esté entre rejas", dijo a la AFP la abogada, Lisa Flynn.

Los tres jueces rechazaron de forma unánime los argumentos sobre presuntos errores de procedimiento durante el juicio a Pell.

Los abogados de Pell defendían que se les debería haber permitido mostrar una reconstrucción animada del movimiento de la gente en la catedral cuando los abusos tuvieron lugar.

Tras la decisión de este miércoles, el primer ministro australiano, Scott Morrison, anunció que a Pell se le retirará la condecoración de la Orden de Australia.

Antes de su caída en desgracia, Pell vivió un rápido ascenso. Fue nombrado arzobispo de Melbourne, posteriormente de Sídney y, en 2003, fue incluido en el poderoso Colegio de Cardenales, lo que le dio la posibilidad de votar en los cónclaves en los que se eligió a los papas Benedicto XVI y Francisco.

En 2013, el papa argentino lo seleccionó para formar parte del consejo de nueve cardenales (el C9) encargado de ayudarlo a reformar la Curia. Y en 2014 el pontífice lo nombró secretario de Economía, convirtiéndose así en número tres de la Santa Sede.

Pero durante el juicio, la Iglesia aprovechó una orden de silencio mediático sobre el proceso para apartarlo de altos órganos sin dar muchas explicaciones. Después de su condena, fue destituido como responsable financiero del Vaticano y perdió su puesto en el C9. El Vaticano también abrió su propia investigación sobre las acciones del cardenal.