Insurgentes sirios se repliegan en provincia de Idlib

Yihadistas y rebeldes se retiraron este martes de sectores clave de la región de Idlib, en el noroeste de Siria, ante el avance de las...
  • Miembros de los "Cascos Blancos", la defensa civil siria, recuperan un cuerpo entre los escombros de un edificio tras un presunto ataque gubernamental en la localidad de Benin, unos 30 km al sur de Idlib, en el noroeste de Siria, el 20 de agosto
Maaret al-Numan (Siria) (AFP) |

Yihadistas y rebeldes se retiraron este martes de sectores clave de la región de Idlib, en el noroeste de Siria, ante el avance de las tropas gubernamentales, en medio de una fuerte tensión entre los gobiernos turco y sirio.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), los grupos hostiles al gobierno abandonaron la ciudad estratégica de Jan Sheijun, en la provincia de Idlib, así como sectores adyacentes en el norte de la provincia vecina de Hama.

La mayor parte de la provincia de Idlib y de los sectores de las vecinas Alepo, Hama y Latakia todavía escapan al control del régimen de Bashar al Asad después de ocho años de guerra, pese a las reconquistas de la mayoría del territorio sirio.

Esta región, dominada por el grupo yihadista Haya Tharir al Sham (HTS, exrama siria de Al Qaida) y que alberga a grupos rebeldes proturcos, es el blanco de bombardeos casi diarios de Damasco y su aliado ruso desde finales de abril.

El martes, 12 civiles, entre ellos tres niños, murieron en bombardeos rusos contra varias localidades del sureste de Idlib, según el OSDH. Nueve fallecieron en ataques rusos, según la misma fuente.

Con todo, un portavoz de HTS negó que el grupo se hubiese retirado del norte de Hama, hablando de un "reposicionamiento" de los combatientes tras intensos bombardeos del régimen, en un comunicado publicado en Telegram.

Otra coalición de grupos rebeldes pro-Turquía, el Frente Nacional de Liberación, también negó en un comunicado los "rumores" sobre una retirada y aseguró que se trataba de una "reubicación" táctica para "continuar la resistencia".

Horas antes de la retirada, las fuerzas del régimen se apoderaron de más de la mitad de Jan Sheijun y lograron bloquear la carretera estratégica entre Alepo y Damasco -en la mira del régimen desde hace meses-, ante la llegada de un convoy militar turco.

Con este repliegue, un puesto de observación turco en la ciudad de Morek, a una decena de kilómetros al sur de Jan Sheijun, se encuentra rodeado por las fuerzas prorrégimen, precisó a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

Los soldados turcos "no tienen otra opción que retirarse a través de las rutas" controladas por el régimen o a su alcance, consideró.

Sin embargo, el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, descartó cualquier retirada de Morek "de momento".

- "Clara advertencia" -

El lunes, Turquía envió un convoy militar compuesto de unos 50 vehículos, al día siguiente de la entrada de las fuerzas prorrégimen en Jan Sheijun.

Pero este tuvo que detenerse en el camino después de los bombardeos rusos y sirios destinados a impedirles avanzar, y en los que murieron tres civiles, según Ankara. Los tres muertos son combatientes rebeldes proturcos, afirmó por su parte el OSDH.

Damasco acusó a Turquía de haber enviado "vehículos cargados de municiones" para ayudar a los yihadistas y los rebeldes ante el avance del ejército sirio.

El diario progubernamental sirio Al Watan afirmó el martes que estos ataques iban dirigidos a un vehículo rebelde que guiaba al convoy. "Era una clara advertencia contra los intentos turcos de resucitar a los terroristas", afirmó el diario.

Ankara condenó "firmemente" este ataque y estimó que era una "contradicción con los acuerdos existentes, la cooperación y el diálogo con Rusia". El martes, exhortó a Damasco a no "jugar con fuego".

- "Desastre humanitario" -

Turquía, que apoya a grupos rebeldes en Idlib, está presente en esta región en virtud de un acuerdo alcanzado en septiembre de 2018 con Rusia, para evitar una gran ofensiva.

Este acuerdo, que preveía la creación de una "zona desmilitarizada" para separar los territorios del régimen de las zonas controladas por los yihadistas y rebeldes, fue parcialmente respetado ya que los yihadistas se negaron a retirarse.

Los últimos acontecimientos muestran que los puestos de observación turcos pueden complicar el avance de las fuerzas prorrégimen, pero no impedirlo, estimó el analista Sam Heller, del centro de reflexión International Crisis Group (ICG).

No está claro si Damasco y Moscú avanzarán más "o se detendrán para consolidar sus nuevas posiciones y presionar a Ankara" para implementar el acuerdo sobre la creación de la zona de separación, explicó a la AFP.

Desde finales de abril, más de 860 civiles murieron en los bombardeos del régimen sirio y de Rusia, según el OSDH.

El martes, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), calificó la situación de Idlib, donde viven tres millones de personas, de "desastre humanitario".

Iniciada en marzo de 2011, la guerra en siria ha causado más de 370.000 muertos y desplazó a millones de personas.