Sudán celebra acuerdo pero aún espera por Consejo Soberano de Transición

Sudán celebró este domingo el acuerdo histórico firmado la víspera por los generales y los dirigentes de la protesta para avanzar hacia un gobierno civil,...
  • Una niña ondea una bandera sudanesa y hace la señal de la "V" de victoria durante la celebración de la firma del acuerdo de transición en Sudán, el 17 de agosto de 2019
Jartum (AFP) |

Sudán celebró este domingo el acuerdo histórico firmado la víspera por los generales y los dirigentes de la protesta para avanzar hacia un gobierno civil, pero la esperada designación del Consejo Soberano que liderará la transición se postergó hasta el lunes.

Como el sábado, miles de personas salieron este domingo a las calles de la capital Jartum para festejar que los militares en el Gobierno y los líderes de las manifestaciones firmaron un acuerdo que inicia un proceso de transición impulsado por un Consejo Soberano, integrado por 11 miembros (seis civiles y cinco militares).

Esperado para este domingo, el anuncio de la composición de ese consejo no tuvo lugar al final del día. Según fuentes de la oposición, solo fueron elegidos por el momento cinco de los once miembros, y le nómina completa se conocerá el lunes.

La ceremonia de firma del sábado, a la que asistieron mandatarios internacionales, representó todo un acontecimiento político en Sudán, tras años de conflicto.

Numerosos países se congratularon por la firma de un acuerdo considerado el punto de partida de un "nuevo Sudán" que deje atrás el régimen de Omar al Bashir, quien detentó durante casi 30 años el poder con mano de hierro.

"Este acuerdo responde a las aspiraciones del pueblo sudanés, que pidió sin tregua un cambio y un futuro mejor", escribió el secretario de Estado británico para África, Andrew Stephenson.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, prometió que Washington apoyará la elección "de un gobierno que proteja los derechos de todos los sudaneses y organice unas elecciones libres y equitativas".

- Nuevas instituciones -

Tras el acto histórico del sábado, deberán superarse varias etapas antes de la convocatoria de elecciones, previstas para 2022.

La primera consistirá en la formación del Consejo Soberano de Transición, dirigido primero por un general durante 21 meses y después por un civil en los 18 restantes.

La Alianza para la Libertad y el Cambio (ALC), movimiento impulsor de las protestas, designó el jueves a Abdalla Hamdok, un execonomista de la ONU, para el cargo de primer ministro. El Consejo Soberano debe ratificarlo el martes.

El nuevo gobierno está previsto que se forme el 28 de agosto, con 20 miembros como máximo, y su principal desafío será impulsar una economía en profunda crisis.

Los ocho meses de protestas inéditas que provocaron la caída del presidente Omar al Bashir dejaron más de 250 muertos, según un comité de médicos cercanos a la protesta.

- ¿Hasta cuándo durará la euforia? -

A pesar de la euforia que invadió el sábado las calles de Jartum, miembros de la ALC temen que perdure el conflicto.

Algunos opositores consideran que el acuerdo alcanzado a principios de agosto perjudicó a la causa revolucionaria.

Éstos critican la omnipresencia del general Mohamed Hamdan Daglo, número dos del Consejo Militar, que el sábado puso su firma en el acuerdo.

La oposición acusa a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), un grupo paramilitar dirigido por Hamdan Daglo, de haber reprimido brutalmente varias manifestaciones.

También teme que Hamdan Daglo intente apropiarse del poder y secuestrar el proceso democrático.

El analista sudanés Abdel Latif Al Buni considera, sin embargo, que el principal riesgo inmediato para la transición son las divisiones que persisten en el seno del movimiento de contestación.

"Un espíritu de revancha contra el antiguo régimen resultaría peligroso", advierte este analista, quien teme que "esto provoque enfrentamientos entre elementos del viejo régimen y los nuevos dirigentes".

El juicio a Al Bashir, inculpado por corrupción, y también objeto de una orden de arresto internacional por parte de la Corte Penal Internacional (CPI), debía empezar el sábado pero quedó postergado a una fecha aún no determinada.