De ser hijo único a pasar a ser el hermano mayor

La experiencia de crecer con hermanos es sin duda importante, divertida y saludable, sin embargo, el paso de ser hijo único para convertirse en un “hermano” es una etapa compleja para el niño.

Los celos son un sentimiento normal que puede comenzar ante el nacimiento de un nuevo hermano y prolongarse por cierto tiempo.

Es una reacción normal y pasajera, en la que necesitan apoyo y comprensión por parte de sus padres.

Salvo casos especiales, el niño resuelve bien sus celos una vez que comprueba que el cariño de sus padres no se esfuma por compartirlo.

Es importante enseñarle a querer a su nuevo hermano:

*Desde el principio explíquele que va a llegar un hermano.

*Permítale manifestar todas sus emociones. Pregúntele cómo se siente y brinde soporte emocional.

*Facilite que se sienta importante en el nuevo desarrollo del hogar: dígale, acompáñame a bañar al bebé, ¿qué ropa le podemos poner? ¿quieres que lo llevemos al parque? Es decir, involucre a su hijo con el hermano.

*Dedíquele tiempo y espacio a su hijo mayor. No deje de hacer las rutinas que tenía establecidas antes del nacimiento. Si está ocupada negocie con el niño.

Los celos del hermano mayor son una oportunidad para que aprenda a: hacerse mayor y madurar, compartir y diferenciar lo que es suyo (aunque tenga que compartirlo), descubrir que puede confiar en los demás (comprueba que lo siguen queriendo, a pesar de tener otro hijo).

El niño irá dándose que el nuevo hermanito puede ser algo muy bueno para él y su familia.

Tanto el niño como los padres deberán ir logrando organización, así como la calma que les permitirá lograr una nueva dinámica donde todos puedan involucrarse con este nuevo miembro de la familia de modo saludable.

Analissa Rosas Leyton
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*La autora es Psicóloga Clínica.

 

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