Un triunfo que me enorgullece

El jueves pasado fue un día muy especial. Ese día la emoción me invadió  y sentí que Dios me bendecía de manera especial. En la graduación de la Universidad Santa María la Antigua (USMA), recibió su título de licenciada en Ciencias de la Comunicación Social, mi nieta Fianeth Corro Madrid. Que orgullo.

Como un día ella dijera, “sin importar tiempo ni distancia, el teclado de Euclides Corro resonará por siempre en las manos de quien ha decidido seguir sus pasos”. Es el final de un escrito que hiciera como parte de sus tareas en la universidad.  

 

Fianeth siempre ha sido una niña muy especial. Fue mi primera de cuatro nietos, tres niñas y un varón. Desde muy joven, siendo estudiante del IPA, le notaba esa garra de periodista, pero prefería callarme para no inducirla y darle la oportunidad que ella escogiera su futuro.

Sin embargo, tengo que pensar que es algo genético, y allí está mi hermosa “colega” dispuesta a trabajar muy duro para abrirse paso en esta carrera que exige mucho y que igual, en esa misma proporción, le brindará satisfacciones increíbles; porque sin duda alguna tiene mucho talento. Mi nieta no solo recibió su diploma, sino que igual lo hizo con el índice más alto de su grupo y por ello ocupó el primer puesto.

Un título entregado en el grado de “Magda cum laude”. Por tanto, también recibió, para mi grata sorpresa, una medalla entregada por el Consejo Nacional de Periodismo, organismo del cual fui fundador y Vicepresidente en sus inicios. Felicito a mi “tesorito”, como le digo, con gran emoción.

Estoy seguro que dará la talla con creces. Pido a Dios ser testigo de sus triunfos como un regalo a mis cincuenta años de entrega a esta profesión. Y felicito a su papá, mi hijo Euclides Manuel, y a su madre, la licenciada Yusarah Madrid, por la dedicación y ejemplo que le dieron. * El autor es periodista.

 

Imprimir Correo electrónico

Notas relacionadas