La tecnología aleja a la familia

Parece increíble que en estos momentos los teléfonos celulares, computadoras portátiles y demás aparatos tecnológicos reemplacen la interacción de familia y amigos. Lo que en un principio se trataba a manera de broma, se ha vuelto un problema con la salida de nuevas redes sociales y demás sitios para interactuar. Todos están conectados y son sociables por estas plataformas, pero en la vida real, parecen pueblos vacíos, no se hablan con sus hermanos, madres o padres; se acabó la comunicación de persona a persona. No digo que no necesitemos de estas herramientas en nuestro diario vivir, pero volvernos tan dependientes nos lleva a un límite y es cuando me planteo, ¿qué logramos al vivir por y para las redes sociales? Al final, a la hora de dormir estamos solos, vacíos; estas no sustituyen jamás el espacio humano, hablar, tocar, reírte a carcajadas con tus semejantes.

La situación es tan crítica, que personas que viven bajo un mismo techo se chatean entre sí, algunos por pereza a hablarse otros porque creen que esa es la moda, y como en este país la moda es casi una ley, no puedes estar lejos de ella, como dijo Japanese, “no estás hot”.


Creo que es momento de revisar cada uno su vida, trato a los demás y la forma en que emplea su tiempo con ellos. Si brinda calidad o es un hola vacío, para luego tomar el teléfono o el ordenador y adentrarse al mundo ficticio del internet, del cual solo somos espectadores.

Onassis González
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* El autor es fotógrafo de Metro Libre.

 

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