La corrupción y sus consecuencias nefastas

Cada vez más, este germen carcome y disocia a la familia, afectando directamente a la sociedad en general. Es lamentable y da vergüenza que ésta situación no sea corregida por las actuales autoridades, o las que vengan en el 2019. El nuevo gobierno tendrá que poner orden desde el Palacio de las Garzas, y actúen con transparencia y rendición de cuentas claras con el pueblo. Impulsen leyes en beneficio de un desarrollo social y económico con equidad, y promuevan la constituyente, que corte de raíz la corruptela enquistada en las frágiles instituciones públicas. Las actuaciones de algunos políticos, dejan mucho que decir, todos se cubren y montan show mediático para distraer la atención de la opinión pública, cuando son cuestionados por los diversos sectores de la sociedad. Mientras que las consecuencias nefastas de la corrupción, son pagadas y sufridas por la población, a través de los impuestos, el alto costo de la canasta básica, la falta de medicamentos en las Cajas del Seguro Social, Hospitales, y Centros de Salud del país, la inseguridad, el deterioro en la educación, las carreteras y caminos de producción.

Abdiel Castrellón Gómez 
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* El autor es relacionista público e investigador social.

 

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