Caminata cancer octubre

PRD: un gigante con pies de barro

 Pareciera que el efecto “bin-bin” se ha apoderado de los dirigentes del partido con mayor cantidad de adherentes en el país. En vez de martillar, se han convertido en una especie de yunque. Es decir; se encuentran en medio de una gran confusión y no ejercen el papel que le corresponde para lograr la unidad en el partido. Las peleas internas pudieran ser aceptadas como parte del rejuego político, pero es inadmisible que se mezclen intereses creados con la cuestión de ideología, que de alguna forma contradigan lo que nos quiso dejar como herencia el general Omar Torrijos Herrera.

 

Y no aprenden o en todo caso, no les da la gana de entender que en esa espiral invertida, por encima de sus apetitos personales, está el ideario de toda una población electoral que exige de sus actores políticos ejemplos de honestidad y principios de moralidad.  Lo más grave es la sensación de que la actuación de nuestros diputados en la Asamblea Nacional es la realidad partidista y todo porque la dirigencia del PRD es parte de ese colectivo.

Dos derrotas electorales seguidas, incluyendo un último lugar en la más reciente, no han servido de escarmiento a una dirigencia ciega, empecinada en ignorar qué es lo que se espera de ella y cuál debe ser su compromiso a futuro. Primero se acomodaron con el cuento de la “gobernabilidad”, y ahora que perdieron el control en la Asamblea Nacional, se rasgan las vestiduras diciendo que son oposición.

Sin embargo siguen pidiendo favores al gobierno porque es muy difícil separarse de la “teta” que siguen exprimiendo. Probablemente todavía estén a tiempo de rectificar. Es importante que lo hagan hoy, porque si lo dejan para mañana, seguro que será muy tarde. Si lo dudan, esperen y verán cómo un gigante se desvanece.* El autor es periodista.

 

Imprimir Correo electrónico

Notas relacionadas