EDITORIAL : Cuando la justicia está en primera fila

  • Blue Apple

 El llamado caso Blue Apple vuelve a poner a prueba la capacidad de la justicia panameña para esclarecer escándalos de corrupción, esta vez en un orden de 80 millones dólares. Por esta causa han sido llamadas a juicio 59 personas por delitos diversos como falsificación de documentos, corrupción de servidores públicos, asociación ilícita para delinquir y blanqueo de capitales, entre otros, cometidos a través de empresas mediante las cuales se pagaban a funcionarios sobornos de contratistas con el Estado.

Según las autoridades, como parte del entramado fueron identificadas 25 empresas fachada, las cuales aceptaron responsabilidad en los hechos y llegaron a acuerdos de homologación que permitieron recuperar 35 millones de dólares. La cifra da una idea de la magnitud real que puede alcanzar el escándalo, cuyo trámite procesal se da bajo el Sistema Mixto.

La preocupación con la que los ciudadanos siguen el caso observa el hecho de que tan solo tres personas – de las14 originalmente cubiertas con la medida -se encuentran bajo detención preventiva, mientras otras han sido beneficiadas con fianzas o acciones de habeas corpus, al tiempo que cuatro se hallan fuera del país .

La sociedad exige de manera enérgica que las investigaciones se agoten hasta alcanzar la identificación y sanción de los responsables, así como la recuperación completa de los dineros mal habidos. Uno de los aspectos más repudiables de esto es la perversión y complicidad de servidores del Estado.