EDITORIAL: Las Asociaciones Público Privadas

  • La Asamblea Nacional durante una sesión.

De acuerdo.  Las Asociaciones Público Privada no son una fórmula perfecta, ni mucho menos mágicas. Pero puede funcionar, como ha sucedido en otras partes.

Su fin básico es promover la participación de capital privado en la realización de obras de interés público – infraestructuras, por ejemplo- lo que además de dinamizar la economía con su impacto positivo en diferentes sectores, aligera los gastos del gobierno por este concepto, permitiéndole cubrir otros rubros atinentes a la inversión social.

Se pensaba que el tratamiento de esta iniciativa por parte del Legislativo, con miras a convertirla en Ley de la República, sin llegar a ser necesariamente expedito no enfrentaría las demoras finalmente encontradas.

Es cierto que los diputados tienen el derecho de tamizar todo proyecto que les sea presentado. Además, también tienen la responsabilidad de mejorar su contenido o corregir desaciertos, todo siempre en nombre del interés general.

La idea de introducir la figura de un representante de la Asamblea Nacional en el ente rector de la nueva normativa no trae aparejada una argumentación que la haga tan lógica como necesaria.

Y es que la selección de tal representante- altamente compleja en sí misma- no parece dirigirse a garantizar la transparencia y la rendición de cuentas que sobre los asuntos públicos demanda la sociedad.

Por ello, distintos sectores coinciden con el Ejecutivo, promotor del proyecto de ley aludido, en señalar que este va en camino de apartarse de su objetivo original.