EDITORIAL: Cobertura de la salud en la comarca

  • Niña de la Comarca Ngöbe Bugle

 Que en Panamá mueran niños por causas de salud totalmente evitables es una de las razones que determinan la brecha entre crecimiento económico y pobreza extrema. Es la situación que afrontan miles de infantes en las comarcas de Panamá.

Pese a que en promedio nacional el país cumple y supera las exigencias de los organismos internacionales en cuanto al número de médicos y enfermeras por cada diez mil habitantes, en nuestras áreas indígenas aún no alcanzamos la meta, lo que se agrava con la escasez de medicamentos para enfermedades que, atendidas en el sitio, salvarían la vida de incontables niños.

No tiene explicación alguna que casos de vómitos y diarreas ocasionen fallecimientos en un sector de la población nacional por falta de recursos tan básicos como los mencionados.

Los modelos para los servicios de salud en dichas regiones deben tomar en cuenta las características propias de poblaciones generalmente dispersas, por lo que es más sensato pensar en centros de salud – localizados de manera estratégica y debidamente abastecidos con insumos clínicos y medicinas orientadas a la atención de los casos más recurrentes del área- en vez de grandes hospitales.

Como sea, las soluciones deben pasar por la adopción de políticas de Estados que acorten y eliminen la separación actual entre el Panamá que va en jet hacia el desarrollo, y el que lo hace a pie descalzo en nuestras zonas marginadas.