El laborismo británico, bajo presión tras un documental de la BBC sobre antisemitismo

Londres (AFP) -

El líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, se vio sometido el jueves a una creciente presión después de que varios ex altos cargos hablaran en un documental de la BBC sobre el fracaso del partido en la lucha contra el antisemitismo.

En un documental televisivo difundido el miércoles por la noche, exresponsables como el ex secretario general de la formación opositora, Iain McNicol, rompieron sus acuerdos de no divulgación y aseguraron que miembros del círculo íntimo de Corbyn habían interferido en las investigaciones sobre el antisemitismo en el partido izquierdista.

El número dos del partido, Tom Watson, que se ha mostrado crítico con Corbyn, afirmó el jueves que las revelaciones eran 'desgarradoras'.

'Hay una cultura casi permisiva de que la gente puede usar lenguaje antijudío y racista tanto en nuestras reuniones como en los medios de comunicación social, y no lo hemos abordado adecuadamente', dijo Watson a la radio de la BBC.

Pero un portavoz de la formación dijo que el Partido Laborista está 'tomando medidas decisivas para erradicar el antisemitismo de nuestro movimiento y nuestra sociedad' y que el documental era 'una intervención abiertamente sesgada de la BBC en la controversia política de los partidos'.

Para su programa, la televisión pública británica entrevistó a ocho antiguos responsables laboristas, siete de los cuales trabajaron en el departamento a cargo de las quejas y de los conflictos del partido.

El documental dio también la palabra a miembros de la formación que profesan la religión judía y que relataron los insultos que han recibido.

Según el documental, la pasada primavera se habían recibido más de un millar de quejas, y solo 15 personas fueron excluidas del partido.

Al ser preguntado al respecto, Andrew Gwynne, encargado de las comunidades dentro de los Laboristas, explicó que había 'muchos casos en curso' y que algunas personas que estaban siendo investigadas decidieron abandonar el partido voluntariamente.

Las acusaciones de antisemitismo sacuden al Partido Laborista desde hace años, y ahondan las divisiones entre quienes denuncian la complacencia de Corbyn y el ala más izquierdista, que defiende a su jefe, un acérrimo defensor de la causa palestina.