Abu Dabi se aleja de Yemen para recuperar su prestigio, según expertos

Dubái (AFP) -

Emiratos Árabes Unidos desea recuperar su prestigio con el inicio de una retirada de Yemen a pesar del posible descontento de su socio saudita, en una región amenazada por las tensiones con Irán, según analistas.

'Los costes políticos, financieros y militares superan con creces los beneficios políticos que puede extraer Abu Dabi' de su presencia militar en Yemen, explica a la AFP Andreas Krieg, profesor en el King's College de Londres y experto en seguridad internacional.

Aliado clave de Washington, Abu Dabi anunció el lunes una reducción de sus tropas en este país destruido por la guerra, en el marco de un 'redespliege' para pasar de una 'estrategia' prioritariamente 'militar' a una lógica de 'paz'.

Emiratos Árabes Unidos es, junto a Arabia Saudita, el pilar de una coalición militar que apoya desde marzo de 2015 a las fuerzas gubernamentales contra los rebeldes hutíes, respaldados por Irán.

Abu Dabi desplegó a varios miles de hombres en Yemen y entrenó a 90.000 soldados yemenitas.

Pero, más de cuatro años después de esta intervención extranjera, la perspectiva de una victoria se ha diluido. Los hutíes controlan todavía vastas zonas del oeste y del norte del país, incluida la capital Sana, y ninguno de los dos bandos tiene ventaja sobre el otro.

- Catástrofe humanitaria -

La decisión de Emiratos se 'debe a las tensiones regionales, en particular con Irán, a su reputación empañada en Yemen y a sus intereses estratégicos en la región', explica James Dorsey, especialista en Oriente Medio asentado en Singapur.

La guerra en Yemen causó decenas de miles de muertos, una mayoría de ellos civiles, según oenegés, y provocó la peor catástrofe humanitaria en el mundo, según la ONU.

Emiratos se enfrenta a una dura prueba sobre el terreno, observa el profesor Krieg, 'con pocos triunfos tangibles en el norte de Yemen', controlado por los rebeldes, cerca de la frontera saudita.

Sus fuerzas son el blanco de los ataques con drones y de los misiles balísticos de los hutíes en esta zona.

Los expertos coinciden en que Abu Dabi buscaría además con su decisión recuperar su reputación -'seriamente afectada'- en la escena internacional, en especial con su aliado estadounidense, ante las acusaciones de 'crímenes de guerra' cometidos por la coalición en Yemen.

Amnistía Internacional señaló además violaciones de derechos humanos en prisiones secretas gestionadas por Emiratos.

Las ventas de armas a este país y a Arabia Saudita indignaron a parlamentarios estadounidenses que temen que las armas se usen contra los civiles.

- Escalada con Irán -

El anuncio emiratí coincide con el puslo entre Estados Unidos e Irán por el programa nuclear iraní y los ataques contra cargueros e instalaciones petroleras en la región del Golfo, en los que Teherán niega cualquier implicación.

'Las tensiones con Irán no originaron la retirada pero sin duda complicaron la situación', subraya Elizabeth Dickinson, del centro de reflexión International Crisis Group (ICG)

'Abu Dabi se inquietó con la escalada de los últimos meses y ha querido limitar los riesgos', apunta. 'Reducir la participación en Yemen le permite volver a centrar sus capacidades en su propia seguridad'.

Emiratos estaría en primera línea en caso de conflicto generalizado en la región.

'Sus tropas podrán ahora ser repatriadas para hacer frente al aumento de las tensiones con Irán', indica el experto del King's College. 'Los sauditas se quedan ahora por su cuenta para ocuparse del caos yemení', observa.

Aunque es improbable que la decisión de Emiratos suponga un golpe nefasto para su alianza estratégica con el reino vecino.

'Entre bastidores, los sauditas no van a estar contentos pero ni unos ni otros tienen la mínima intención de mostrar una ruptura en público', estima James Dorsey.

Abu Dabi reiteró además oficialmente el lunes su compromiso con el gobierno de Yemen y Arabia Saudita frente a los hutíes.

'La alianza con Arabia Saudita va en línea con sus intereses. Al igual que la retirada de Yemen. Si ha tomado esta decisión es porque Emiratos sabe que no causará daños irreparables en su alianza', afirma Elizabeth Dickinson, del ICG.