El EI aún causa estragos en Siria, tres meses después de la caída del 'califato'

Beirut (AFP) -

El grupo Estado Islámico (EI) perdió su 'califato' hace tres meses, pero los yihadistas todavía cometen mortíferos ataques y siembran el caos en varias regiones de Siria, subrayan expertos.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), apoyadas por la coalición internacional dirigida por Washington, anunciaron el 23 de marzo que habían erradicado al EI en Siria, al cabo de una ofensiva de varios meses contra su último bastión en el este.

La reconquista del pueblo de Baghuz por las FDS marcó el fin del 'califato' autoproclamado por la organización ultrarradical en amplios territorios entre Siria e Irak.

Pero, mientras que las fuerzas kurdas buscan las células durmientes del grupo en el noreste sirio, el EI continúa lanzando ataques en el país en guerra.

El EI 'nunca ha dejado de constituir una amenaza en el norte y el este de Siria', declaró a la AFP Nicholas Heras, investigador del Center for New American Security.

Estos tres últimos meses, el grupo reivindicó varias operaciones en las zonas reconquistadas por las FDS, en especial asesinatos dirigidos e incendios devastadores en campos de trigo.

El 1 de junio, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), un atentado con coche bomba mató a diez civiles y a siete combatientes de las FDS en Raqa, que fue la capital de facto del 'califato'.

- 'Corazones y mentes' -

El 9 de abril, otro atentado suicida, también en Raqa, causó 13 muertos, principalmente civiles.

'El EI inició una lucha feroz con Estados Unidos y las FDS para ganarse los corazones y las mentes de la población árabe local', adelantó Heras.

Un elemento clave, especialmente porque las FDS están dominadas por combatientes kurdos y las zonas reconquistadas son mayoritariamente árabes.

Según el experto, tácticas como los incendios y los asesinatos complican la reconstrucción y la llegada de un nuevo orden. Estas pretenden persuadir a los habitantes que no hay alternativa viable al EI, añadió.

En el vasto desierto sirio, también se producen emboscadas y ataques recurrentes contra las fuerzas del régimen.

Según el OSDH, más de 150 combatientes leales al régimen murieron en tres meses.

Los yihadistas están igualmente presentes en Idlib (noroeste), donde se encuentra el último feudo rebelde y yihadistas .

En internet la máquina de propaganda del EI sigue activa, divulgando especialmente los actos cometidos en el extranjero.

'Lo más importante, ahora, es convencer a la gente de que están ahí' por mucho tiempo, destacó el analista Hassan Hassan.

Quieren persuadir 'a los potenciales reclutados que tienen un proyecto a largo plazo que va más allá del simple territorio'.

Los atentados en Sri Lanka, que provocaron 25 muertos el 21 de abril, seguidos por la reaparición -después de cinco años- del jefe del EI Abu Bakr al Baghdadi en un video el 29, se inscriben en esta estrategia, según Hassan.

- 'Recuperar la normalidad' -

La coalición antiyihadista reconoce la persistencia del peligro.

'El supuesto califato físico está vencido, pero Dáesh [siglas en árabe del EI] como organización no lo está', dijo el portavoz de la coalición, Scott Rawlinson.

La semana pasada, las FDS anunciaron la detención de varios miembros de la organización en operaciones conjuntas, en Deir Ezzor y Hasaké (noreste).

La coalición también contribuye en el desminado y en la creación de consejos militares en las ciudades reconquistadas.

Después de Tal Abyad, Kobané y Tabqa, en el norte, Raqa se dotó la semana pasada de su consejo militar.

El objetivo: 'asegurar la estabilidad y recuperar la normalidad', explicó Rawlinson a la AFP.

'El temor es que, con el tiempo, el EI sea capaz de reorganizarse y que la coalición pierda la oportunidad de cambiar las cosas en profundidad, sobre todo en materia de gobernanza', precisó Hassan Hassan.

Según el experto, es crucial incluir en la gestión de los asuntos ordinarios a miembros de las comunidades árabes locales con una verdadera influencia.