Yemeníes temen hambruna tras suspensión parcial de ayuda

Saná (AFP) -

Mohamed Omar vive en la capital yemení asediada por las bombas y ahora bajo una nueva angustia: que el cierre parcial de la distribución de alimentos anunciado por la ONU le impida alimentar a sus cinco hijos.

'Yo no puedo darle comida a ellos, excepto lo que recibimos mensualmente de la organización', dijo a la AFP Mohammed Omar, que se escapó de la ciudad portuaria de Hodeida para refugiarse en Saná.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA), después de advertir formalmente y luego amenazar a los hutíes, anunció una suspensión de suministros a las áreas controladas por los rebeldes, diciendo que existe un riesgo de desvío de la ayuda alimentaria. La medida afecta a unas 850.000 personas, precisó el organismo.

No obstante, se mantendrán los programas para los niños que sufren malnutrición, las mujeres embarazadas y las madres que estén dando lactancia, indicó el PMA.

'La suspensión de la ayuda es, literalmente, una guerra en Yemen', dijo Samir al-Saqaf, residente de Saná. 'Es una guerra por todos los medios'.

El viernes, el mercado en la ciudad vieja de Saná estaba lleno de gente que buscaba comprar especias, frutas y vegetales.

Se podía ver a los clientes regateando con un vendedor que vendía pollos vivos, mientras que otros continuaban caminando en busca de conseguir algo a buen precio.

Zaydi Abdelrahmane, habitante de Saná, agregó: 'Esta suspensión de la ayuda internacional afectará a todo el mundo. No solamente a los de un pueblo, de una provincia o una ciudad, sino a todo el país'.

Alrededor de 24 millones de yemeníes -- más de 80% de la población -- depende de algún tipo de ayuda humanitaria o protección para sobrevivir, según la ONU.

La suspensión se sentirá en todas las áreas de Yemen 'bajo control de las autoridades con sede en Saná', dijo el PMA.

- 'Todos somos pobres' -

La decisión fue tomada como 'último recurso después de largas negociaciones sobre un acuerdo que buscaba introducir controles para evitar el desvío de productos alimenticios de las personas más vulnerables de Yemen', explicó el PMA.

Naser al-Moaq, de 40 años, afirmó haber sido testigo de la malversación que se ha hecho con la ayuda de la ONU. Algunos de esos productos de distribución gratuita se han encontrado en venta en los supermercados.

'Hay manipulación en la ayuda alimentaria a pesar de que mi nombre está registrado en la organización', dijo a la AFP este hombre desempleado y padre de seis hijos.

'Un mes recibo ayuda, al siguiente se niegan a darme', dijo Moaq, sin especificar quién estaba reteniendo la comida.

'Encontramos que los alimentos que se habían asignado como ayuda se venden en los supermercados, aunque los necesitamos desesperadamente', lamentó.

Una coalición liderada por Riad intervino en 2015 en apoyo del gobierno, mientras que el presidente Abd Rabo Mansur Hadi se refugió en Arabia Saudita.

El conflicto, que ya lleva más de cuatro años, ha dejado decenas de miles de muertos, la mayoría de ellos civiles, según organizaciones humanitarias. La ONU considera que Yemen vive la peor crisis humanitaria del mundo.

'En Yemen, todos somos pobres', dice Ibrahim Sanad, de 38 años. 'Necesitamos ayuda'.