Mauritania elige a su nuevo presidente

Nuakchott (AFP) -

Los mauritanos votaban este sábado para elegir a su nuevo presidente, que deberá preservar la estabilidad en este gran país africano, mejorar la situación económica así como el balance en el ámbito de los derechos humanos.

Estas elecciones significarán una transición inédita entre un presidente saliente y su sucesor electo, en este país que vivió numerosos golpes de Estado entre 1978 y 2008.

Pero los cinco adversarios del candidato del poder ?el exgeneral Mohamed Uld Cheij Mohamed Ahmed, conocido como Uld Ghazuani? denuncian un intento de perpetuación del régimen de Mohamed Uld Abdel Aziz, hasta ahora presidente, así como un riesgo de fraude.

Un total de 1,5 millones de electores están inscritos para votar en los colegios electorales, que cierran este sábado a las 19H00 GMT. Los primeros resultados se divulgarán la próxima semana.

Mohamed Uld Abdel Aziz llegó al poder mediante golpe de Estado en 2008, cuando era general. Luego fue elegido en 2009, y reelecto en 2014 durante unas elecciones boicoteadas por los principales partidos de oposición.

Este presidente garantizó la estabilidad del país, de 4,4 millones de habitantes, golpeado en los años 2000 por atentados yihadistas y secuestros.

Abdel Aziz reconstruyó el ejército, implementó una mayor vigilancia en el territorio y promovió el desarrollo en las regiones más recónditas.

- Compañero de armas -

Para suceder a este presidente que ya cumplió sus dos mandatos constitucionales, el poder ha elegido como candidato a su compañero de armas, su jefe de Estado mayor y luego ministro de Defensa.

Cualquier otra opción supondría una 'marcha atrás', afirmó el presidente saliente, que le augura una elección ya en la primera vuelta a su aliado.

Sin embargo, quien aparece como su rival más destacado, el exjefe del gobierno de transición (2005-2007) Sidi Mohamed Uld Bubacar, estima que la 'mayoría de los mauritanos tiene ganas de pasar página' de estos diez años.

Uld Bubacar tiene el apoyo de una amplia coalición que incluye al partido islamista Tewassul, principal formación de oposición, y al riquísimo y poderoso empresario Mohamed Uld Buamatu.

Mauritania es una sociedad marcada por disparidades entre las comunidades áraboberber, haratín (descendientes de esclavos de amos araboberberes, con los que comparten la cultura) y afromauritana, afín a las etnias subsaharianas.

En el plano económico los candidatos han prometido una mejora de las condiciones de vida.

El crecimiento de la economía ?del 3,6% en 2018? sigue siendo insuficiente para la evolución demográfica del país, según un informe del Banco Mundial (BM) de mayo pasado.

No obstante el BM elogió la recuperación en Mauritania de la 'estabilidad macroeconómica', con proyecciones de crecimiento anual del 6,2% en promedio para el período 2019-2021.

Pero la institución multilateral insta a que se levanten en el país los obstáculos que pesan sobre el sector privado, en especial las dificultados de 'acceso al crédito' y la 'corrupción'.