La cautela marca inicio de cumbre sobre altos cargos de la UE

Bruselas (AFP) -

Pese a los numerosos contactos previos, los mandatarios europeos retomaron este jueves las discusiones sobre quién liderará la Unión Europea (UE) los próximos cinco años, con las diferentes familias políticas firmes en sus posiciones.

'Ayer era cautelosamente optimista. Hoy soy más cauteloso que optimista', tuiteó antes de la cumbre el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, tras conversar con el mandatario francés, Emmanuel Macron, y la alemana, Angela Merkel.

Los mandatarios debaten por tercera vez en seis semanas sobre quién presidirá la Comisión Europea el próximo lustro, una designación que condiciona la elección del presidente del Consejo, de la Eurocámara y del jefe de la diplomacia europea.

El Partido Popular Europeo (PPE, derecha), primera formación en la Eurocámara con 182 de los 751 escaños en juego en los comicios de mayo, sigue defendiendo al alemán Manfred Weber como candidato a suceder a Jean-Claude Juncker en la Comisión.

'Desde nuestro punto de vista, como partido más grande de la Eurocámara (...), la presidencia de la Comisión Europea debería recaer en nosotros y nuestro candidato es Manfred Weber', dijo el primer ministro irlandés, Leo Varadkar.

Sin embargo, los socialdemócratas (153 escaños) y los liberales (108), quienes intentan forjar una obligada alianza de fuerzas proeuropeas en la Eurocámara junto a los Verdes (75), no lo ven así y defienden a sus propios candidatos.

Tusk, que en los últimos días conversó con los dirigentes pero también con los jefes de los grupos políticos en la Eurocámara, deberá realizar un informe de sus contactos al inicio de la cena de trabajo, que servirá de base de discusión.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, deseó un acuerdo a lo largo de los dos días de cumbre, pero advirtió que el candidato debe reunir una doble mayoría: en el Consejo Europeo, que lo designa, y en la Eurocámara, que lo valida.

- 'Efecto dominó' -

Los socialdemócratas y liberales en la Eurocámara ya expresaron a Weber en la mañana que no cuente con su apoyo para auparlo al frente del ejecutivo comunitario, según indicaron a la AFP fuentes del PPE, de los socialdemócratas y de los Verdes.

Pero para lograr una mayoría proeuropea, el PPE es indispensable, lo que lastra a los candidatos propuestos por las otras formaciones. 'Es como un efecto dominó, si uno cae, los otros también', dijo el eurodiputado verde, Philippe Lamberts.

Un diplomático europeo apuntó que 'la persona capaz de reunir esta doble mayoría aún no se conoce'. El mandato de Juncker termina el 31 de octubre, pero los líderes querrían un nombre para el 2 de julio, cuando se constituye el Parlamento.

Los mandatarios no quieren dejar en manos de la Eurocámara el primer nombramiento, el de su presidente, que podría condicionar la designación del resto de altos cargos, por lo que prevén incluso una eventual nueva cumbre la víspera.

Para poder ser designado por el Consejo Europeo, el candidato a presidir la Comisión debe reunir el apoyo de al menos 21 de los 28 mandatarios, cuyos países representen el 65% de la población, por lo que la correlación de fuerzas es clave.

Más allá del nombre, un acuerdo se perfila sobre el reparto de los cuatro puestos de poder. El PPE reivindica la presidencia de la Comisión, el brazo ejecutivo del bloque, una exigencia que no se discute, indicaron a la AFP tres responsables.

Los liberales quieren la presidencia del Consejo Europeo, institución que reúne a los mandatarios, y los socialdemócratas obtendrían la dirección de la diplomacia europea y se repartirían con los Verdes la presidencia de la Eurocámara.

'Todo esto puede todavía cambiar', advierte un responsable europeo. Además del reparto entre partidos, los nombramientos también deben respetar equilibrios geográficos (Norte/Sur, Este/Oeste, país pequeño/país grande) y de género.

De no lograrse un nombre, las discusiones entre líderes podrían continuar en paralelo a la reunión del G20 en Osaka, donde participarán seis dirigentes europeos, y plasmarse en una acuerdo en la cumbre del 1 de julio.

'Hay que encontrar rápidamente un acuerdo ya que debemos contar con una Comisión Europea operativa para gestionar el Brexit, sobre todo si Boris Johnson se convierte en primer ministro de Reino Unido', según un diplomático de alto rango.