EEUU contra Irán: estrategia poco clara para un conflicto en aumento

Washington (AFP) -

¿Responder o esperar? ¿Endurecer las sanciones? ¿Negociar? Estados Unidos parece sumido en una disyuntiva, entre los 'halcones' de la administración que alientan un conflicto y el presidente Donald Trump que no quiere una nueva guerra, y con el debe de definir una estrategia clara frente a Irán, como dejó en evidencia la reacción frente a los ataques a barcos petroleros en la región del Golfo.

- ¿Cómo reaccionó Estados Unidos? -

A pocas horas de conocerse la noticia de los ataques del jueves contra dos buques cisterna en el mar de Omán, Washington acusó directamente a Teherán de ser el 'responsable'.

Los ataques llevan la 'firma' de Irán, insistió el viernes el presidente Trump, después de que el Pentágono publicara imágenes del suceso. En el video se ve a tripulantes de lo que parece ser una embarcación de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del régimen iraní, retirando una bomba sin explotar del casco de uno de los buques atacados.

Pero a pesar del tono belicoso, la administración Trump no ha anunciado aún ninguna medida en represalia. Es lo más parecido a cierta moderación de parte de un gobierno que hace un año viene endureciendo sus sanciones económicas y diplomáticas contra Irán.

En medio de esa campaña de 'presión máxima' sobre Teherán, en el terreno militar Estados Unidos reforzó en mayo su presencia en el golfo Pérsico con 1.500 soldados adicionales, portaaviones y bombarderos B-52.

- ¿Guerra verbal o guerra real? -

'La situación entre Estados Unidos e Irán se está volviendo cada vez más peligrosa, por decir lo menos', escribió en Twitter Colin Kahl, exasesor de la administración de Barack Obama y actualmente profesor de la Universidad de Stanford, en California. 'Los dos bandos podrían muy fácilmente caer en una guerra que ellos dicen que quieren evitar', dijo.

Con la guerra verbal permanente y la reciente escalada de tensiones, numerosos observadores y también aliados de Estados Unidos temen que este incidente en el mar de Arabia degenere en un enfrentamiento abierto entre los dos países.

Para Aaron David Miller, veterano negociador estadounidense que asesoró a secretarios de Estado demócratas y republicanos, los ataques a los petroleros 'no son suficientes para crear un 'casus belli''.

'Si luego de este incidente la administración Trump decidiera atacar directamente navíos iraníes, el territorio iraní o fuerzas iraníes en Irak, en Siria o en Yemen, tendrá cero apoyo' internacional, dijo a la AFP este especialista en Medio Oriente, integrante del Wilson Center, un think tank con sede en Washington.

- ¿Una o varias líneas de acción? -

Trump ha dicho y repetido que no involucrará al ejército de Estados Unidos en conflictos caros y 'sin fin'.

Si bien el secretario de Defensa interino Patrick Shanahan dijo estar determinado a 'defender' a las 'fuerzas' y los 'intereses' estadounidenses alrededor del mundo, ha reiterado que Washington no está buscando un conflicto. 'El gobierno está poniendo el énfasis en la diplomacia', insistió.

En el Pentágono subrayaron que ni intereses ni personas estadounidenses han sido atacadas en esta instancia, y que se trata entonces de una amenaza a la libertad de navegación y del comercio que deberá resolverse a nivel internacional.

Pero es de conocimiento público que el asesor de Seguridad Nacional estadounidense John Bolton mantiene una posición mucho más belicosa. Al mismísimo jefe de la diplomacia, Mike Pompeo, se le considera un 'halcón' en el asunto Irán, por más que intente alinearse con la posición moderada de Trump.

- ¿Qué quiere Trump? -

Más allá de la respuesta a estos ataques, lo que aún no se visualiza con claridad es el objetivo ulterior de la estrategia de presión de Estados Unidos sobre Irán.

En 2018, Estados Unidos se retiró unilateralmente del acuerdo internacional de 2015 que buscaba impedir que Teherán se hiciera de bombas atómicas, argumentando que su intención era obligar a la república islámica a aceptar condiciones más estrictas en cuanto a ese tipo de armas y a cesar sus acciones 'desestabilizadoras' en Medio Oriente.

Más recientemente, mientras su equipo de gobierno reforzaba la presión económica, diplomática y militar contra Irán, el millonario republicano llamó en múltiples oportunidades a un diálogo directo con dirigentes iraníes.

El guía supremo iraní, ayatolá AlÍ Jamenei, descartó categóricamente cualquier tipo de conversación con Trump.

Ante esta negativa, el presidente estadounidense se ha mostrado indeciso, o errático. 'Es muy temprano todavía para llegar a un acuerdo', escribió Trump en Twitter el jueves, para luego repetir la invitación al diálogo el viernes: 'Los queremos de regreso en la mesa de negociación si ellos quieren volver (...) cuando ellos estén listos, yo estoy listo, no tengo apuro'.

'El problema de fondo es que esta administración no sabe qué es lo que quiere', dice Miller, el experto en Medio Oriente. 'Un colapso del régimen o un cambio resulta fantasioso en este momento'.

'¿Cuál es el propósito de las sanciones?', se preguntó. '¿Destruir la economía iraní o arrastrar a los iraníes a la mesa de negociación y conseguir un acuerdo mejor que el que consiguió Obama?'

'No creo que esta administración esté preparada para el tipo de concesiones que los iraníes podrían exigir en una negociación seria'.