Generales en el poder en Sudán admiten haber ordenado dispersión de la sentada

Jartum (AFP) -

El Consejo Militar en el poder en Sudán reconoció por primera vez el jueves haber ordenado la dispersión de una sentada de manifestantes a principios de junio ante la sede del ejército en Jartum, que dejó decenas de muertos.

Este consejo de transición tomó las riendas del poder tras la destitución y arresto el 11 de abril, presionado por un movimiento de protestas sin precedentes, del presidente Omar al Bashir, quien fue inculpado el jueves por 'corrupción'.

Ante el temor de una escalada de violencia, emisarios estadounidenses y africanos intensificaron sus esfuerzos este jueves en Jartum para encontrar una solución a la crisis entre los militares en el gobierno y el movimiento de protesta, sobre todo tras la brutal dispersión el 3 de junio de una sentada de manifestantes ante la sede del ejército en la capital.

Según un comité de médicos cercano al movimiento, más de un centenar de personas murieron y otras 500 resultaron heridas por la represión, la mayoría el 3 de junio. Las autoridades hablan por su parte de 61 muertos.

Los líderes de las protestas y varias oenegés acusan a las llamadas Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), un grupo paramilitar, de haber reprimido la sentada.

El jueves, por primera vez, el Consejo Militar admitió haber ordenado la dispersión de la protesta. 'El Consejo Militar decidió dispersar la sentada y se estableció un plan en esa línea (...) Pero lamentamos que se produjeran errores', declaró ante periodistas el general Shamseddine Kabbashi, portavoz de esta instancia.

Los resultados de la investigación sobre estas medidas serán publicados el sábado, añadió, advirtiendo sin embargo que el consejo no permitiría otra acampada así cerca de los recintos del ejército.

- Enviados estadounidenses -

Para mantener la presión, una campaña de desobediencia civil paralizó casi por completo Jartum del domingo al martes, a pesar del endurecimiento de la represión.

Fue gracias a una mediación del primer ministro etíope Abiy Ahmed que los líderes de la protesta detuvieron esa campaña y aceptaron reanudar las negociaciones con los militares.

Estados Unidos y la Unión Africana (UA), que exigen una transferencia del poder a los civiles, enviaron de su lado emisarios a Jartum que se reunieron con ambas partes.

El emisario especial de Washington para la crisis en Sudán, el exdiplomático Donald Booth, y el vicesecretario de Estado estadounidense para África, Tibor Nagy, se entrevistaron con el jefe del Consejo Militar, Abdel Fatah al Burhan, quien se congratuló por los esfuerzos de Washington para buscar una solución política, según un comunicado de su oficina.

Los enviados estadounidenses también tienem que viajar a Adís Abeba para reunirse con responsables etíopes y de la UA.

El emisario de la UA, Mohamed El Hacen Lebatt, afirmó que un grupo de diplomáticos extranjeros trabajaba para resolver la crisis. 'Puedo decir sin excesivo optimismo que las discusiones que hemos tenido con cada parte por separado progresan'.

La Alianza para la Libertad y el Cambio (ALC), punta de lanza del movimiento de protesta iniciado en diciembre de 2018, declaró que sus líderes informaron a los estadounidenses de la necesidad de una investigación transparente de la represión de la sentada, y que tenían que retirarse la 'milicias' de las calles de Jartum. También exigió el establecimiento de una autoridad civil.

- 'Corrupción' -

Las protestas en Sudán empezaron en diciembre cuando se triplicó el precio del pan y se convirtieron después en un movimiento político para sacar a Bashir del poder, tras tres décadas de férreo control del país.

El jueves, el exdirigente fue inculpado de 'corrupción' tras ser acusado de 'posesión de fondos de origen extranjero y adquisición ilegal de riquezas', según la agencia de prensa Suna.

En abril, el general Abdel Fatah al Burhan anunció el decomiso de 113 millones de dólares en tres monedas diferentes en la residencia del expresidente.

El juicio contra Bashir era uno de los principales reclamos del movimiento de protesta que exige ahora que el Consejo Militar de Transición en el gobierno transfiera el poder a los civiles.