Junqueras, el independentista catalán que sigue luchando desde la prisión

Madrid (AFP) -

Principal acusado durante los cuatro meses de juicio contra los independentistas catalanes, Oriol Junqueras continuó su batalla política desde el tribunal y desde la prisión, consiguiendo en este tiempo ser elegido diputado español y europeo.

Retransmitido en directo por la televisión desde su comienzo el 12 de febrero, el proceso sobre el fallido intento de secesión catalán de octubre de 2017 debería culminar este miércoles, aunque la sentencia no se espera hasta otoño.

De los 12 líderes acusados, Junqueras se lleva la peor parte: como exvicepresidente regional, la fiscalía le solicita 25 años de prisión por rebelión y malversación de fondos.

Pero esto, en ausencia del entonces presidente catalán Carles Puigdemont, lo propulsó hasta el centro del foco mediático tras largo tiempo en prisión, desde noviembre de 2017.

'Si en algún momento pongo un poco de pasión en mis explicaciones, pido que me entiendan' pero 'llevo un año y medio que no me dejan hablar y necesito expresarme', advertía en febrero en su primera intervención ante el Tribunal Supremo.

Este historiador de 50 años no solo consiguió atención dentro del tribunal, también fuera.

Candidato de su partido Izquierda Republicana para las elecciones legislativas españolas y para las europeas, la campaña le permitió participar por videoconferencia en mítines y dar entrevistas en directo.

El 28 de abril salió elegido como diputado español y consiguió unas horas de libertad para asumir el cargo en el Congreso, que lo suspendería de sus funciones poco después.

Un mes más tarde, el 26 de mayo, obtuvo también escaño en el Europarlamento.

'Me presento porque es la mejor manera de denunciar la represión y la regresión democrática que vive el Estado español', decía en una entrevista escrita desde la cárcel con la AFP.

Suele definirse como un 'preso político', aunque la justicia y el gobierno españoles lo desmienten vigorosamente argumentando que los independentistas no están acusados por sus opiniones sino por saltarse la ley.

- ¿Quién es Junqueras? -

Nacido el 11 de abril de 1969 en Barcelona, Junqueras se educó en una escuela católica italiana.

Fluido en catalán, español e italiano, algo menos en inglés, este ferviente católico había conocido a quien sería el papa Benedicto XVI mientras investigaba los archivos del Vaticano, según su allegado asesor Raul Murcia.

Profesor de historia en la Universidad Autónoma de Barcelona, fue electo eurodiputado en 2009 antes de asumir el liderazgo de Izquierda Republicana en 2011, partido que resucitó hasta convertirlo en una fuerza clave en la región.

Nombrado vicepresidente catalán en enero de 2016, fue el encargado de organizar el referéndum de autodeterminación prohibido del 1 de octubre de 2017.

Con un discurso muy sentimental -'el junquerismo es amor', dijo en una ocasión-, incluso sus rivales le reconocen su afabilidad: un 'osito de peluche' fue la descripción del socialista catalán Miquel Iceta.

Pero los designios de este líder, hábil driblador de las preguntas periodísticas, parecen insondables.

'Días y días de conversaciones con él mantienen aún hoy en mí la duda de quién es realmente Oriol Junqueras y cuál es su proyecto personal y político para Cataluña', escribió Santi Vila, compañero suyo de gobierno y también procesado.

Desde hace tiempo se le percibe como el dirigente independentista más pragmático aunque sus decisiones contradigan a menudo esta imagen.

Después del referéndum, marcado por la violencia policial, Junqueras no ayudó a Puigdemont a frenar la declaración de independencia y convocar nuevas elecciones para acalmar la situación, dice Vila.

Y en los últimos meses, su partido también torpedeó proyectos claves del gobierno socialista de Pedro Sánchez, como sus presupuestos para 2019 o la nominación del catalán Miquel Iceta como presidente del Senado.

Enric Millo, ex delegado del gobierno español en Cataluña, le reprocha tener una 'doble cara' recordando sus encuentros entre 2016 y 2017 en los que confiaba acordar con él una solución al conflicto.

'A medida que fue pasando el tiempo, nos dimos cuenta de que (...) en el fondo Junqueras estaba dispuesto a ir hasta el final', explicó Millo.

El referéndum tuvo lugar y se proclamó una efímera república catalana.

Días después Puigdemont escapó a Bélgica, pero Junqueras decidió quedarse 'por responsabilidad con los conciudadanos y por su familia' y sus dos hijos, explicó Murcia.