Manifestantes de Sudán frenan desobediencia civil y volverán a negociar con militares

Jartum (AFP) -

Los líderes de la protesta democrática en Sudán acordaron interrumpir su campaña de desobediencia civil y reanudar las conversaciones con la junta militar, informó el mediador etíope este martes.

La noticia del supuesto acuerdo, que aún debía ser confirmado por los militares, tiene lugar en momentos en que un alto diplomático estadounidense se preparaba para viajar a Jartum con el objetivo de presionar a los generales en el poder para que detengan la represión contra los manifestantes.

'La Alianza para la Libertad y el Cambio acordó interrumpir la desobediencia civil a partir de hoy' anunció Mahmud Drir, mediador desde que viajó a Sudán la semana pasada el primer ministro de su país, Abiy Ahmed.

'Ambas partes también acordaron reanudar pronto las discusiones' sobre un traspaso del poder a una administración civil, agregó.

El movimiento de protesta afirmó de su lado en un comunicado que estaba en contacto con personas para 'reanudar el trabajo el miércoles'.

El mediador etíope explicó que 'en un gesto de buena voluntad' los militares aceptaron 'liberar a todos los presos políticos'.

Las protestas en Sudán empezaron en diciembre cuando se triplicó el precio del pan y se convirtieron después en un movimiento político.

Tras la destitución del presidente Omar Al Bashir por parte de los militares el 11 de abril, miles de manifestantes que estaban frente a la sede del ejército se negaron a irse y reclamaron la transferencia del poder a los civiles.

Pero tras el fracaso de las negociaciones entre manifestantes y el Consejo Militar, la concentración fue dispersada con violencia el 3 de junio y los líderes de la protesta convocaron el domingo un movimiento de desobediencia civil.

Desde el 3 de junio, la represión en Sudán dejó 118 muertos y más de 500 heridos, en su mayoría el 3 de junio, según el comité de médicos. Las autoridades aseguran por su parte que hubo 61 muertos.

- Una protesta 'exitosa' -

Los manifestantes declararon que la acción de desobediencia civil fue un éxito.

'Esto muestra claramente lo que podemos hacer, y de un modo pacífico', dijo Ishraga Mohamed, uno de los líderes del movimiento de protesta.

El país estuvo casi aislado del mundo hasta que el martes de madrugada la conexión a internet de Sudatel, el principal proveedor del país, volvió a funcionar.

Los comercios y las empresas estaban cerrados este martes en Jartum en el tercer día del movimiento de desobediencia civil.

Se veían autobuses públicos con pasajeros a bordo en algunas zonas de la capital, pero los principales barrios de negocios de Jartum estaban cerrados casi sin circulación, según un periodista de AFP.

Los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápidas (RSF) acusados de haber tenido un papel importante en la represión del 3 de junio patrullaban las calles en sus camionetas con ametralladoras.

Los RSF son considerados por el movimiento de protesta y expertos como une 'nueva versión' de las milicias Janjawid, denunciadas por atrocidades en la región de Darfur (oeste), escenario de una guerra civil desde 2003.

Precisamente este martes nueve personas resultaron muertas en el pueblo de Al Dalij, en Darfur, según el comité de médicos que señaló como responsables a los Janjawid.

- EEUU llama a frenar represión -

El máximo diplomático de Estados Unidos para África se preparaba para viajar el miércoles a Sudán para promover el diálogo entre los militares y los representantes de la protesta, según el Departamento de Estado.

Tibor Nagy, el subsecretario de Estado para África, pedirá 'un cese de los ataques contra los civiles' e instará a ambos bandos 'a trabajar para la creación de un ambiente que permita' retomar el diálogo, según la misma fuente.

Estados Unidos condenó la semana pasada los ataques contra los manifestantes, al igual que otros países de Occidente, aunque aliados árabe de Washington como Egipto, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos manifestaron su apoyo a los militares.

Por último, el actor estadounidense George Clooney, un militante de larga data contra los crímenes de guerra en Sudán, calificó el martes la caída de Bashir como un 'tímido primer paso hacia un verdadero cambio', pero instó a 'desmantelar' todo el sistema.