El periodista ruso acusado de tráfico de drogas recurre su arresto domiciliario

Moscú (AFP) -

Los abogados del periodista ruso Ivan Golunov, acusado de tráfico de drogas en un caso que indignó a la sociedad civil, presentaron este martes un recurso contra su detención domiciliaria, un día antes de una manifestación de apoyo en Moscú.

Periodista del medio digital Meduza, y conocido por sus investigaciones sobre la corrupción en la alcaldía de la capital rusa o sobre sectores opacos como el microcrédito y las pompas fúnebres, Ivan Golunov fue detenido el jueves en el centro de Moscú en condiciones controvertidas.

Se le hallaron cuatro gramos de mefedrona en su mochila, según los policías que lo detuvieron, que aseguraron haber descubierto luego grandes cantidades de droga en su apartamento. Según la policía, el periodista intentó vender 'una cantidad importante' de cocaína y mefedrona, una droga sintética.

En una decisión de una clemencia poco frecuente, la justicia rusa ordenó el sábado que cumpliera su detención provisional en su domicilio a la espera de su eventual juicio.

Uno de los abogados del periodista, Serguéi Badamshin, anunció el martes a la AFP que presentó recurso y pidió su liberación.

Los partidarios de Ivan Golunov denuncian que se trata de un caso fabricado para vengarse de sus investigaciones. El periodista afirma que las drogas descubiertas por la policía no le pertenecen y fueron colocadas sin su conocimiento.

Los análisis realizados a petición de los tribunales no revelaron ningún rastro de drogas en su sangre y ninguna de las bolsas incautadas llevaba sus huellas dactilares, según sus abogados.

Entre tanto, en los últimos días se multiplicaron los apoyo a Golunov, desde periódicos independientes hasta medios de comunicación estatales e incluso algunos políticos de alto nivel, y la Fiscalía General de Rusia anunció el lunes que se haría cargo directamente de la investigación.

Una marcha en apoyo de Ivan Golunov está programada para el miércoles en el centro de Moscú, y una petición exigiendo su liberación reunió ya más de 170.000 firmas.

El Kremlin, que reconoció el lunes que el caso 'plantea muchos interrogantes', sin culpar al sistema judicial, pidió el martes 'esperar a los resultados de la pericia judicial' y expresó su preocupación de que la manifestación 'perturbe el ambiente festivo' el miércoles, un día festivo que celebra la independencia de Rusia de la URSS.