Trump juega al golf con Abe, antes de discutir agenda sensible

Tokio (AFP) -

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compartió el domingo un relajado partido de golf con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, antes de una reunión prevista para el lunes y que tiene en agenda temas sensibles, como comercio y Corea del Norte.

En una mañana sin nubes, el helicóptero trasladó a Trump hasta un campo de golf en el distrito de Chiba, a unos 40 kilómetros de Tokio, donde Abe lo esperaba.

Los dos compartieron un desayuno y posteriormente jugaron 16 hoyos, ya que los dos hoyos restantes del recorrido fueron ocupados por los helicópteros y automóviles del enorme sistema de seguridad.

El primer ministro japonés vestía un pantalón blanco y una elegante chaqueta azul, al tiempo que Trump tenía un pantalón negro y una playera roja y una gorra del mismo color.

Abe es uno de los más próximos aliados de Trump y los dos se reunieron en la Casa Blanca recientemente.

El primer ministro japonés ya regaló a Trump un palo de golf de color dorado -de valor estimado en 3,755 dólares-, y ya fue visto ejercitando sus golpes antes de recibir el mandatario estadounidense este domingo.

En tanto, el Servicio Secreto estadounidense sin dudas alimenta la esperanza de que no se repita el temblor de tierra de magnitud 5.1 que se registró en Tokio una hora antes de la llegada de Trump a Japón, el sábado, y que tuvo su epicentro muy cerca del campo de golf utilizado este domingo.

Antes de salir hacia el club de golf, Trump no escondió su entusiasmo y en la red Twitter mencionó: 'Saliendo ahora a jugar al golf con @AbeShinzo. A Japón le encanta este juego'.

- Confianza en Kim Jong Un -

También a primera hora del domingo Trump se refirió en la red Twitter al líder norcoreano Kim Jong Un, quien será el centro de unos de los temas centrales de la agenda a discutir con Abe en su reunión bilateral prevista para el lunes.

En su mensaje, Trump aseguró que aún confía en Kim y minimizó la importancia de recientes ejercicios misilísticos realizados por el gobierno norcoreano, que asustaron a Japón y el resto de la comunidad internacional.

'Corea del Norte lanzó algunas pequeñas armas, que pusieron en alerta a algunos de mis asesores y otros, pero no a mí', aseguró Trump, en una aparente referencia a las pruebas misilísticas realizadas a inicios de mayo.

En ese escenario, reiteró que tenía 'confianza en que el presidente Kim mantendrá la promesa que me ha hecho'.

Trump ha reiterado en que el líder norcoreano le ha dejado claro su compromiso con la desnuclearización de la península coreana, aunque expertos apuntan que las versiones expresadas por los dos países no son exactamente lo mismo.

Aún en la jornada del domingo, Trump y Abe acompañarán el último día del famoso torneo de sumo.

Trump debe entregar al sumotori japonés Asanoyama la 'Copa del Presidente', un trofeo de más de un metro de altura y unos 30 kilos de peso.

- Comercio, otro tema delicado -

Pero después del golf y del sumo, el lunes Trump y Abe deberán dedicarse a temas centrales, después que el presidente estadounidense visite al emperador Naruhito, quien ascendió al trono japonés a inicios de mayo.

Estados Unidos y Japón, dos de las mayores economías del mundo, discuten un delicado acuerdo comercial, y el tema ocupa un lugar trascendental en la agenda.

Ya a su llegada a Japón Trump hizo referencia un intercambio comercial bilateral que considera desequilibrado, aunque expresó su confianza en que ese cuadro se torne 'un poco más justo' después que se alcance un acuerdo.

Sin embargo, los expertos no alimentan demasiadas esperanzas de que esto ocurra tan pronto.

Abe enfrentará elecciones difíciles para el parlamento en julio, y pocos piensan que estará dispuesto a hacer concesiones antes de esos comicios.

El representante de comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, pasó dos horas trancado con su contraparte de Japón, el ministro de economía Toshimitsu Motegi, aunque las partes coinciden en que el encuentro no produjo avances importantes.

'Nuestra comprensión de las posiciones de cada parte y de la forma como pensamos se ha profundizado', comentó Motegi a la prensa luego de esas conversaciones.

'Pero no significa que nuestras posiciones son armónicas. Hemos acordado hacer esfuerzos para cerrar esa distancia', añadió, sin ofrecer mayores explicaciones adicionales.