Disputa entre Trump y Pelosi crece en torno al debate sobre destitución del presidente

Washington (AFP) -

La líder demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, descartó este jueves la posibilidad de iniciar un proceso de destitución del presidente Donald Trump, a pesar de la relación cada vez más tensa que mantiene con el mandatario republicano.

La disputa entre Trump y Pelosi alcanzó su punto álgido tras un duro cruce de declaraciones públicas.

Mientras Washington estaba en alerta por la llegada inminente de un tornado, el presidente lanzó una larga diatriba contra su rival demócrata, a la que atribuyó por primera vez uno de los apodos que suele repartir entre sus adversarios: 'Nancy, la loca'.

'Ha perdido la cabeza', dijo Trump desde la Casa Blanca, horas después de que la demócrata cuestionara el equilibrio mental del presidente y exhortara a su familia a 'intervenir' por el 'bien del país'.

'Cuando veo cómo Nancy se agita, sus movimientos, sus manos y la locura (...), eso es una persona con problemas', reaccionó Trump.

El presidente afirmó que los demócratas se ensañan contra él con varias investigaciones parlamentarias por cálculo político, ante las elecciones presidenciales y legislativas de 2020.

'Intentan denigrar el partido republicano y denigrar al presidente todo lo que pueden para' hacernos caer en los sondeos, dijo en la insólita declaración, pronunciada durante el anuncio de una ayuda de miles de millones de dólares para agricultores estadounidenses afectados por la guerra comercial.

'Soy un genio extremadamente fiable', declaró el presidente. Una expresión que Pelosi utilizó de inmediato.

'Cuando el 'genio extremadamente fiable' empiece a actuar de forma más presidencial, estaré contenta de trabajar con él en las infraestructuras, el comercio u otros temas', tuitéo la líder demócrata.

Los dos políticos se acusan desde el miércoles de paralizar la vida política.

- Un reunión conflictiva -

El enfrentamiento entre el presidente y la líder demócrata se debe sobre todo a las investigaciones parlamentarias contra él y al debate sobre un proceso de destitución contra el mandatario.

Trump, de 72 años, mostró su indignación tras enterarse de que la demócrata, de 78 años, había organizado una reunión para abordar el tema de su posible destitución justo antes de reunirse con él para cerrar un plan de infraestructuras.

Visiblemente enojado, según una fuente demócrata, no había estrechado la mano de los demócratas que habían acudido a verlo el miércoles a la Casa Blanca, entre ellos Pelosi, cuanodo acabó rápidamente la reunión.

El presidente anunció luego que se negaría a trabajar con la oposición sobre grandes proyectos legislativos mientras no pusieran fin a sus 'investigaciones baratas'.

El mandatario negó luego las descripciones de su comportamiento en un tuit y dijo que estuvo 'extremadamente tranquilo' durante la reunión.

- Un proceso prematuro -

Pelosi dijo este jueves que, en realidad, el mandatario está 'decepcionado' de que la oposición no haya abordado el camino hacia el juicio político, dado que tal iniciativa podría fortalecer sus intentos de reelección.

La representante demócrata reiteró su posición moderada respecto a esa opción. 'Podemos entregar los hechos al pueblo estadounidense a través de nuestra investigación', dijo Pelosi a periodistas, en referencia a las pesquisas iniciadas por la Cámara de Representantes sobre Trump.

Eso 'nos puede llevar a un momento en que el impeachment sea inevitable, o no, pero no estamos en ese momento', indicó.

'Creo que un juicio político sería sin dudas una fuente de grandes divisiones para nuestro país', agregó, sobre la iniciativa que sabe destinada al fracaso en el Senado, bajo control republicano.

Según Pelosi, 'la Casa Blanca está pidiendo el impeachment a gritos'.

Ante la negativa del presidente a cooperar con las investigaciones, el debate sobre un procedimiento para destituirlo ha tomado impulso. Varios legisladores demócratas y aspirantes a la presidencia en 2020 están ansiosos por llevar adelante un juicio político.

Pero los que respaldan esta idea siguen siendo una minoría en la Cámara Baja, donde prima la preocupación entre algunos demócratas de que el impeachment les sería perjudicial.

Esta postura sostiene que la guerra política de Washington, que ya cansa a los votantes, empañaría los mensajes de campaña sobre los temas que realmente les preocupan y además no podría funcionar por la mayoría republicana en el Senado.